lunes, 9 de noviembre de 2009

La revista porteña

Hoy en día ya casi no hay revistas en la cartelera teatral porteña. Durante los últimos años, Miguel Angel Cherutti, Nito Artaza, Jorge Guinzburg, Gerardo Sofovich y Javier Faroni intentaron revivir al género, pero en 2009 sólo hubo tres y no fueron éxitos precisamente. Este es un refrito de una nota publicada en La Nacion a mediados de 2004, cuando había en cartel cuatro revistas y el género parecía revivir.


Dos generaciones de vedettes: Gloria Guzmán (izq.) y Nélida Lobato (der.)


Una gran vedette: Ethel Rojo. En la foto de la derecha, con su hermana Gogó Rojo y el coreógrafo Pedro Sombra

Un género de Buenos Aires

Por Pablo Gorlero

Una revista con Pepe Arias al frente del elenco

Que la revista porteña está moribunda o se murió o renace, son especulaciones que se hacen desde la década del 70. Lo cierto es que, a partir de entonces, el género tuvo chispazos de vitalidad y períodos en el que desapareció casi totalmente. Durante los últimos años, salvo por los aplaudidos intentos del teatro Maipo por revitalizar al género, puede decirse que la revista porteña brilló por su ausencia de la avenida Corrientes.
Sólo se mantuvo viva durante la última década por la dupla Artaza-Cherutti, pero recién en 2004, la teatrera arteria porteña se pobló de espectáculos del género que, lógicamente, no se acercan ni remotamente a las 181 que se estrenaron en 1927, por ejemplo. Pero de la nada, se estrenaron cinco revistas simultáneamente: La era del pingüino, Argentina todo un show, ¡Diferente!, Resistiré con humor y Buenos Aires al Rojo vivo. Ya se podía hablar de un repunte del género. “Lo primero que escuché cuando debuté en teatro fue que la revista se estaba muriendo. Y eso fue en el 50 y pico. Esto es cíclico, pasan etapas de 10 años donde la revista es fulgurante, fantástica y, luego, empieza a decaer para surgir otra vez. Hace unos 10 años no había hasta que Nito (Artaza) empezó otra vez a abrir el espectro con la revista, el music hall o como quieras llamarle. Además, Lino Patalano le dio un toque glamoroso, al estilo francés. Pero el público argentino es muy revistero. Para los que vienen del interior es un paseo obligado ir a ver una revista”, comentaba Ethel Rojo, en vísperas de cumplir 50 años con la revista porteña.
El comienzo del género fue marcado por El sombrero de don Adolfo, en 1874, de trama sencilla escrita por el español Casimiro Prieto Valdés. Fue prohibida el día del estreno. La doble lectura molestó a las autoridades de entonces. En su historia, Don Domingo quería que su hija Patricia se pusiera de novia con su discípulo Nicolasito. Pero a ella le gustaba Don Adolfo, por eso su padre intenta ganarse la voluntad de sus otras hijas, que también prefieren al candidato impuesto por papá. Parece que alguien se dio cuenta de que don Domingo era Domingo Faustino Sarmiento, Nicolasito era Nicolás avellaneda y Don Adolfo, nada menos que Adolfo Alsina. Por su parte, Patricia y sus hermanas eran la República Argentina y sus provincias, y el noviazgo se refería a la nueva presidencia. Pero tanto José Podestá como la investigadora Raquel Prestigiácomo coinciden que la revista criolla nació con “Ensalada criolla”, en 1898. Era la antecesora de la revista porteña. Tenía una línea argumental leve que satirizaba al momento político y social y contenía chistes y comentarios soeces para la época.
Las piernas de la gran Mistinguett

El gran cambio comenzó en 1922 con la “invasión francesa” en el género. El “Ba-ta-clán” de la famosa Madame Rasimi (de ahí el calificativo “bataclana” a las bailarinas y vedettes de la revista) llegaba de París, se instalaba en el teatro Opera y cautivaba a los porteños, sobre todo con el símbolo erótico de la época: la Mistinguett. A partir de ese momento, las revistas dejaban su línea argumental para convertirse en una sucesión de sketches, monólogos y números musicales con mucho brillo. Era el nacimiento de la revista porteña. Ese período de influencia francesa continuó con la llegada al país, en 1925, del popular Maurice Chevalier, quien debutó en el teatro Porteño, con su esposa Ivonne Vallée. Le siguieron Randall, Josephine Baker, Conchita Piquer y Miguel de Molina, entre muchos otros. Paralelamente, los porteños estrenaron sus propias revistas burlándose de las francesas, pero en el mismo estilo que ya fijaban sus primeras estrellas: Florencio Parravicini, Sofía y Olinda Bozán, Azucena Maizani, Tita Merello, Alberto Anchart, María Esther Gamas, Gloria Guzmán, Pepe Arias y Mario Fortuna, entre otros.
Florencio Parravicini y Sofía Bozán

Durante los años 30 hubo un período de transición de fervoroso contenido político y decadencia del ornamento francés. Pero ya en los años 40 y 50, la revista era definitivamente porteña: con pequeños segmentos cómicos, monólogos, canciones, coreografías y chicas con poca ropa. A los nombres mencionados se sumaban los de José Marrone, Margarita Padín, Dringue Farías, Humberto Ortiz, Alfredo Barbieri, Adolfo Stray, Gogó y Tono Andreu, Alicia Márquez y Pedrito Rico.

Un referente: París
Cuando en 1955 arribó al país la compañía del Lido de París, las vedettes argentinas se animaron a dejar las mallas de color carne para atreverse al desnudo. La primera fue Thelma del Río, en El Nacional. Y a fines de los 50, ya estaban instaladas las dos reinas de la calle Corrientes: Nélida Roca y Nélida Lobato. La catedral del género era el Maipo, pero también había espectáculos en El Nacional, el Tabarís, el Astral y el Cómico. "Por aquel entonces, había escalafones. Primero empezabas como corista; después, como bailarina, luego soubrette o figurita, y segunda vedette, hasta lograr ser vedette", explica Ethel Rojo. "Yo fui haciendo todo el escalafón rápido porque bailo desde los 3 años."
La gran vedette Nélida Roca

En los años 60 y 70, se agregaron más luminarias: Ethel y Gogó Rojo, Susana Brunetti, Don Pelele, Ambar La Fox, Tato Bores, Mariquita Gallegos, Jorge Porcel, Alberto Olmedo, Katia Iaros, Delfor Medina, Juan Carlos Calabró, Moria Casán, Susana Giménez y Adriana Aguirre. Pero tuvo su decadencia a partir de la muerte del productor Carlos A. Petit, período oscuro que se acentuó en los 80 y los 90. El teatro y el cine ofrecían temas y estéticas que a los argentinos les interesaban mucho más, hasta que en 1995 Viva la revista en el Maipo aunó nombres de prestigio como José María Paolantonio, Renata Schussheim, Graciela Galán, Oscar Araiz, Esther Ferrando, Ricky Pashkus, Lino Patalano, Cecilia Narova y María José Gabin. "La revista se empezó a apagar por falta de libretos originales en los sketches. El número musical siempre zafa con más o menos ropa, decorados o gente. Pero hoy una bailarina del coro es una primera bailarina de años atrás. Ha crecido todo artísticamente; los que no han crecido han sido los libretistas", afirmaba Ethel Rojo.

El capocómico Alberto Olmedo (izq.) y el gran productor de la revista porteña: Carlos A. Petit (der.)
El capocómico y la vedette: Tato Bores y Zulma Faiad

Aunque ahora separados, junto a Miguel Angel Cherutti, Nito Artaza fue la figura que sostuvo a la revista en los últimos años en espectáculos muy taquilleros y le encontró una vuelta de tuerca al género. "Hace 10 años que estamos tratando de prestigiar a la revista, para alejarla de ciertos vicios como sólo mostrar el cuerpo de la vedette. Nosotros tenemos bailarinas, con coreógrafas como Reina Reech o Eleonora Cassano -explicaba Artaza-. Por mucho tiempo utilizamos las escaleras blancas y las plumas. Ahora todos las tienen. Por otra parte, habría que decir que el término vedette está perimido. La última fue Moria Casán".
Por su parte, Gustavo Moro, coreógrafo, cultor y esteta del género opina que "recién ahora hay una revista como las de antes: con una vedette, dos medias vedettes, cuatro figuritas, tres cómicos y verdaderos bailarines que pueden lucirse. He visto revistas en Europa y en los Estados Unidos y no hay como la revista porteña. Es muy localista".
Marquesina del teatro Corrientes, anunciando una nueva revista

domingo, 1 de noviembre de 2009

Julie Andrews no puede cantar



Podrían operarla con una nueva técnica
Por Pablo Gorlero
Pensar a Julie Andrews es imaginársela revoleando su delantal en las colinas de Salzburgo, volando con un paraguas o diciendo con soltura Supercalifragilisticuespialidoso. Pero, lógico, todo esto cantando con las notas más altas y la más prolija afinación.
Por lo tanto, es más que justificable la depresión que sufre esta mítica actriz británica de 74 años, que perdió su voz luego de una operación de sus cuerdas vocales. Ahora se dice que podría cantar nuevamente con la ayuda de un nuevo tipo de gel, implantado en las cuerdas vocales. En dos años aproximadamente estarán los primeros resultados de los primeros ensayos de este gel reparador en animales.
La Dama del Imperio Británico (recibió este título en 2001) está involucrada en este proyecto desde que fue lanzado, hace siete años. La estrella de Mary Poppins y La novicia rebelde, en cine; y de Mi bella dama y Camelot, en teatro, vio interrumpida su carrera en 1997 por una cirugía que le removió unos nódulos no cancerígenos de sus cuerdas vocales.
La operación dañó la elasticidad de las cuerdas y originó la pérdida de la posibilidad de cantar y la fuerza para sostener una nota. De todos modos, cuando esto ocurrió Andrews ganó un millón de dólares en el juicio que le inició a sus cirujanos.
Ahora, una nueva esperanza de restablecer su voz apareció a partir de esta técnica de un grupo de profesionales del Instituto de Tecnología de Massachusetts. “Esperamos poder comenzar las primeras pruebas con seres humanos en uno o dos años. La experiencia con animales fue fructífera”, dijo el profesor Robert Langer, uno de los investigadores, a The Times. “No puedo prometer que podamos hacerlo con Julie Andrews, pero ella es una de nuestras mayores postulantes para esta experiencia”.
Su último trabajo cantando fue en la versión teatral de Víctor-Victoria, en 1997, obra que tuvo que abandonar debido a esta cirugía (fue reemplazada por Liza Minnelli y por Raquel Welch). En cine su carrera fue relanzada como actriz en 2001, con Diario de una princesa y su posterior secuela

jueves, 29 de octubre de 2009

Feliz cumpleaños Asterix

ASTERIX
HACE CINCUENTA AÑOS SE PUBLICABA, POR PRIMERA VEZ, LA PRIMERA HISTORIETA CON EL HÉROE GALO CREADO POR GOSCINNY Y UDERZO

Una genialidad que aún hoy recorre todos los continentes a través de historietas, películas, dibujos animados y hasta un parque de diversiones.

sábado, 24 de octubre de 2009

Roxie es argentina



Marcela Paoli es una de las protagonistas
de la nueva versión argentina de Chicago
Compartirá escenario con Manuel Bandera y Natalia Millán
(Ampliación de la nota publicada en La Nación)
Por Pablo Gorlero

"En 2001, Chicago cambió mi vida. Adquirí una concepción de espectáculo totalmente distinta. Hoy puedo decir que la vida me vuelve a cambiar", confiesa Marcela Paoli en comunicación telefónica, desde Madrid. La actriz, que participó en numerosos musicales en la Argentina, que encarnó al personaje infantil Doña Araña, en la televisión, y fue la directora de la academia de Operación Triunfo, fue confirmada oficialmente como la protagonista de la nueva versión de Chicago, que se estrenará el 27 de noviembre, en el teatro Coliseum, de la capital española, producida por Stage Entertaniment. Y junto con ella estarán Manuel Bandera, como el abogado Billy Flynn, y Natalia Millán (la misma que deslumbró a Madrid en Cabaret ), como Velma Kelly.
Es la misma versión de Broadway, dirigida originalmente por Ann Reinking, que se hizo en Buenos Aires en 2001, con Sandra Guida y Alejandra Radano. En aquel montaje, Paoli no sólo integró el maravilloso elenco, sino que también fue cover del papel protagónico de Roxie Hart.
A mediados de este año, ella estuvo haciendo los trámites para poder llevar a Barcelona su unipersonal Delicatessen Haus, pero la noticia que le dio un amigo residente allí cambió todos los planes. Había un llamado a audiciones para conformar todo el elenco de Chicago . "Vengo bailando el «Hot Honey Rag», con coreografía original de Bob Fosse, todos los días, durante los últimos ocho años de mi vida. Siempre supe y deseé con toda el alma ser Roxie Hart alguna vez, todos los días, sobre un escenario", cuenta apasionada.
Cuando se enteró de que las audiciones serían entre el 20 y el 26 de julio, en Madrid, se quedó una hora muda, sin saber qué hacer, frente a su computadora. Finalmente, intercambió algunos e-mails con la producción, hasta que le dijeron: "Estás seleccionada para participar en las audiciones".
"Había juntado guita para comprarme un piano vertical. Se me había metido en la cabeza. Entonces, me puse a pensar si me lo compraba o si sacaba el billete para ir a Madrid. Bueno, lo hice. Ellos me contestaron el 9, el 10 compré el boleto y el 20 llegué a Madrid. Esa noche me citaron para el viernes 24. Incluso me encontré allí con otras colegas argentinas como Florencia Aragón y María Rojí. También me reencontré con los repositores que habían estado en Buenos Aires en 2001. Pasé la prueba de baile, la de canto y la de actuación." Luego la citaron para el call back y, finalmente, quedó elegida. "Ahí ya tenía el dato de que Velma podía ser una actriz que tenía entre 35 y 40 años. Entonces me ilusioné más. Tenía más chances porque ambos personajes tienen que tener edades similares. Me citaron para volver a hacer la coreografía, el monólogo y la canción el sábado. Estuve todo el domingo en estado de shock. Me fui al Museo Reina Sofía y estuve como una hora mirando al Guernica. Finalmente, el lunes cuando estaba comiendo, me llamó el company manager y me confirmó. Estoy feliz", cuenta.
Marcela Paoli es uno de los mayores valores de la comedia musical vernácula, y ese protagónico que Buenos Aires le debía se lo cobró en Madrid. Feliz, con sueño cumplido y hasta con novio.

jueves, 22 de octubre de 2009

Entrevista a Harold Prince




Esta es una ampliación de la entrevista a Harold Prince publicada en el diario La Nación. El director estrella de Broadway, anticipó cómo iba a ser esta megaproducción que actualmente se representa en el teatro Ópera, con elenco local y tres intérpretes para el papel protagónico.

Por Pablo Gorlero

Cuando en 1984, el compositor Andrew Lloyd Webber y el megaproductor Cameron Mackintosh pensaban en darle forma a una nueva versión de El fantasma de la ópera, no tenían idea de que iban a cambiar para siempre la historia del teatro musical. Por fin, y luego de tres intentos frustrados de estrenarla desde 1989, Buenos Aires podrá ver esta obra determinante del género, desde el jueves, en el Ópera.
En un principio, Lloyd Webber quería darle una impronta similar a The Rocky Horror Show, pero pronto se dio cuenta de que la historia de Gaston Leroux no debía fluctuar ni por la sátira ni por el terror, sino por el romanticismo. Inmediatamente, se sumaron a la idea el letrista Richard Stilgoe, el director Harold Prince, la diseñadora Maria Björnson y el libretista Charles Hart. Así fue como el 9 de octubre de 1986, en el Her Majesty's Theatre, de Londres, subió a escena El fantasma de la Ópera. El 26 de enero de 1988 se estrenó en Nueva York, donde aún continúa, además de batir un récord por ser el espectáculo de mayor permanencia en escena en Broadway. ¿Por qué esta obra redefinió al teatro musical? Porque reafirma el estilo impuesto por Lloyd Webber mismo de obra enteramente cantada, por su exquisita partitura que la acerca a una forma de ópera popular y por su impresionante despliegue visual, hasta el momento de su estreno, de una envergadura inusual.
El debut porteño iba a ser en 2008, aunque se postergó para este año, que resultó más difícil en materia económica. Pero uno nunca va a comprender bien a los empresarios teatrales. No se conoce muy bien la cifra invertida, aunque es una suma multimillonaria que será un desafío recuperar.
El año pasado se especulaba sobre si el director original, Harold Prince, vendría a dirigir la versión argentina. Es un asiduo visitante turístico desde que llegó por primera vez, en 1989, con la idea de montar El fantasma de la ópera, pero no encontró ninguna sala que reúna las características necesarias para la puesta. También vino a dirigir la ópera Madama Butterfly y El beso de la mujer araña. Asimismo, siempre estuvo vinculado al mundo del musical criollo, ya que fue representante mundial de Nacha Guevara durante su exilio y dirigió a Valeria Lynch en el montaje mexicano de Evita.
Harold Prince es uno de los creadores del llamado "teatro musical conceptual", una forma de concepción escénica que parte de una idea o un tronco argumental y sobre eso trabajan en forma mancomunada todos los creadores. Entre sus obras maestras como director figuran Cabaret, El violinista en el tejado, Company, Evita, Sweeney Todd y El beso de la mujer araña.
Pero el gran Harold no vino. Tenía un cumpleaños. Aunque, como suele suceder en estos casos, envió a un representante. En este caso, Arthur Masella. No es desacertado plantearse, como espectador, si este sistema realmente funciona. Algunos hablan de "mcdonalización" del teatro. Pero a los resultados nos rendimos. Numerosos musicales se han estrenado en Buenos Aires con este sistema (Yo y mi chica, Cats, El beso..., La Bella y la Bestia, Los miserables, Chicago, Sweet Charity, entre otras) y dejaron sentado que este mecanismo de relojería funciona, y muy bien.

En comunicación telefónica, Harold Prince explicó algo de su trabajo a distancia para una de sus "ciudades favoritas en el mundo", según dijo.
-Hace más de diez años, vino con la idea de montar El fantasma... y no se dieron las condiciones. ¿Eso hace especial este montaje?
-Sí, claro. Me frustré mucho la primera vez que no pude hacerlo, debido a la ausencia de una locación. Pero ahora tengo un teatro excelente. Estoy muy entusiasmado. Lo triste es que me voy a perder el estreno por otros compromisos que asumí. Me dijo Arthur Masella que las cosas allí funcionan extremadamente bien. Tengo ganas de ir más adelante, porque cualquier excusa que tenga para viajar a Buenos Aires la aprovecho. Es una ciudad maravillosa y fantástica, y además tengo muchos amigos allí.
-¿Qué le impide venir?
-Tengo dos compromisos impostergables. Me voy a Washington a celebrar el cumpleaños del senador Kennedy, ya que él y su esposa son muy amigos míos y me pidieron que participara de un concierto. Además, estoy trabajando de modo muy intenso en mi nueva obra, que pondré en escena la próxima temporada.
-¿Y cómo hace para supervisar los ensayos a la distancia?
-[Risas] Estoy acostumbrado. En primer lugar, Arthur Masella es mi director asociado y sabe exactamente cómo funciona mi mente. Hablamos mucho sobre las audiciones, los valores de la producción, la escenografía, el vestuario, la iluminación. Y el montaje ha sido idéntico desde hace 22 años. En términos técnicos tenemos una maquinaria que nunca falla.
-¿Conoce a los intérpretes de esta versión?
-No personalmente, pero sé de ellos, porque Arthur pasó mucho tiempo con sus audiciones. No hay un solo día en el que no me mande un fax o un e-mail. Sé mucho sobre Carlos, Juan Pablo, Claudia y Nicolás, y sobre cada uno del elenco. Arthur dice que está muy feliz. Se necesitan un enorme estilo y energía para esta obra. El casting para El fantasma... es muy difícil. Es un melodrama victoriano y necesita ser muy bien actuado, pero es grandilocuente. Entonces, debe ser verdadero y real, y el actor no puede caer en la trampa de la sobreactuación ni esta pieza tan apasionada puede perder su seriedad. Y en la Argentina son muy apasionados.
-Ya tuvo experiencia con actores argentinos. ¿Cree que hay buenos valores artísticos aquí?
-Sé que la calidad de actores en Buenos Aires es muy elevada. Son muy musicales. Son auténticos como intérpretes, muy dedicados en lo que hacen. Es un país al que llegás y no estás asustado sobre el compromiso que vas a obtener de los artistas. Obtenés lo mejor de los actores. Tuve una excelente experiencia con Madama Butterfly y con El beso de la mujer araña .
-¿Por qué piensa que El fantasma... es un clásico?
-Porque no existe una obra tan romántica como ésa. A pesar de que hace tantos años que se representa, cuando entrás en la sala, te perdés en otro mundo y eso es algo muy poco común en el teatro contemporáneo. Dejás los problemas en la calle y entrás en un mundo que creamos, por casi dos horas y media, y no te acordás de tus problemas, sos transportado. Mucha gente me dice que con esta obra se sintió igual que cuando era niño. Y creo que eso es lo que hacemos. Estamos en contacto con el niño en nuestro interior.
-¿Piensa que es un puente para conectar más al público de teatro con la ópera?
-Sí, claro. Pero eso no es lo principal. Lo importante es que la separación entre la ópera y el teatro musical es falsa. La diferencia de El fantasma... en la historia de los musicales es que su tema es serio, pero, a su vez, melodramático y extremadamente romántico. Y sobre eso han sido siempre las óperas. Pero ésta es una pieza de teatro musical.
-Usted es el padre del musical conceptual...
-[Risas] Sí, me lo han dicho.
-¿Qué recuerda de su trabajo inicial con Andrew Lloyd Webber y Charles Hart? ¿Era conceptual?
-Lo interesante de esto es que cuando se le pregunta a un creativo sobre este tipo de cuestiones, es decir, sobre el arte conceptual u otro, es que resulta difícil de responder. Porque no sabemos si estamos haciendo musicales conceptuales, sino que hacemos lo que tenemos ganas de hacer y, ojalá, sea mejor cada año. He estado haciendo esto desde hace casi 65 años y aprendí mucho durante todo este tiempo. Lo que muchos escritores y directores ignoran es el arco. Desde el comienzo hasta el final de la pieza debe haber un arco para que sea completa. Y hay gente que piensa que eso es conceptual porque no lo ven a menudo. Eso en El fantasma... es muy claro desde el principio hasta el final.
-¿Cuando recibió la obra ya estaba escrita y compuesta, o fue hecha durante el transcurso del trabajo?
-Casi nunca hago eso. Sólo una vez hice un musical que estaba completamente escrito antes de comenzar con los ensayos: On the Twenthieth Century. Y acepté porque no tenía trabajo y no tenía otra cosa que hacer. Siempre estoy apenas comienza el proyecto. En el caso de El fantasma... , Andrew lo mencionó como un posible proyecto mientras tomábamos café después de cenar y nos pusimos a trabajar.
-¿Podría definir qué es un musical conceptual?
-No. Creo que eso les corresponde a otros. Hace algunos años en referencia a Company, que dirigí en 1970 y no tiene una historia lineal, pero examina muchos personajes, alguien dijo: "Este es el primer musical conceptual". Pero como cualquier artista, no puedo definir lo que hago.
-Usted tiene influencias de Meyerhold y Tadeus Kantor. ¿Las utilizó en esta obra?
-Así es. Son mis mayores influencias. Quién sabe por qué. Hace mucho tiempo Joshua Logan, el director de South Pacific, me contó durante una cena que había estudiado con Stanislavsky, en Moscú, y que allí había un joven director llamado Meyerhold, y que mi trabajo le recordaba al suyo. Desde entonces, he estado en contacto permanente con la Fundación Meyerhold, en Moscú. Incluso me mandan fotos y pequeños materiales escritos por ellos.
-¿Y en El fantasma... en particular?
-Influenciado en todo. No hago nada que no exprese mis gustos y El fantasma... está muy conectado emocionalmente con el modo en el que trato materiales e historias, y es muy típico e ilustrativo de lo que hago y de lo que hice siempre.
-¿Le hubiera gustado dirigir Evita en la Argentina?
-No. Esa obra nunca ha sido dirigida en Buenos Aires por buenos motivos. Y creo que nunca lo quise hacer por eso. Se filmó acá la película y no me pareció un buen trabajo.
-¿Cómo fue su experiencia con El beso de la mujer araña, en Buenos Aires?
-Pasé momentos intensos allí. Recuerdo mucho a Aníbal (Silveyra), el protagonista. Siempre desafiaba y eso resultó muy estimulante para mí. Esa obra trataba un tema de sumo interés en los argentinos: los desaparecidos. Tengo muy buenos recuerdos de todos los actores de ese elenco porque eran maravillosos. Cada uno de ellos. No me olvido del nombre del teatro: Lola Membrives.
-¿Cuáles son sus planes como director?
-Voy a hacer Paradise Found, una obra muy bella e inteligente, escrita por Richard Nelson. La música es de Johann Strauss II. Es la musicalización de una de las novelas de Joseph Roth, que murió en 1939 en París, y siempre me gustó. Es una obra hermosa e inteligente.
-¿Se siente raro cuando la gente estudia su trabajo?
-Creo que es halagador.
-Leí una espléndida biografía suya: Journey of a director. ¿Quedó conforme con ella?
-Uy... ¡sí! Es un gran libro. Hay otro, de cuando fui a Berlín hace cinco años e hice un seminario de una semana en el Instituto Tecnológico, el mismo donde estuvo Einstein. Di una clase magistral con actrices alemanas y, de eso, salió un libro.

Críticas al montaje porteño de El fantasma de la ópera:

martes, 13 de octubre de 2009

Justicia: el que quemó a Benet sigue suelto

Este es RICARDO ECKERDT
Hace una semana comenzó a circular por Internet la noticia de que una bestia llamada Ricardo Eckerdt (4295-2017 / 15-6-846-1629 / ericardojulian@yahoo.com.ar - Ruta 205 36 PB 3 - Unión Ferroviaria - Ezeiza - BUENOS AIRES) quemó vivo a un perro comunitario porque había preñado a su perra. Las imágenes y el relato llenaban de angustia e impotencia. Pueden ver en esta misma página que un acto semejante es penado por la ley y merece la cárcel. Como ni la Justicia ni la Policía no había tomado parte del asunto hasta ahora, el lunes, un enorme grupo de conservacionistas y protectores, además de un enorme porcentaje de los vecinos del barrio Ferroviario, que amaban al perro Benet, le hicieron un escrache a este infeliz que siguió amenazando con volver a quemarlo si pudiera. Aquí reproduzco la nota que publicó hoy el diario 24CoN, Conurbano on line.

DESTRUYERON LA CASA DEL HOMBRE QUE QUEMÓ A BENET
Cientos de personas escracharon a Ricardo Eckerdt en Ezeiza. Ingresaron a su hogar y le rompieron todo.

Por
Cecilia Di Lodovico

"Dados los acontecimientos que son de público conocimiento, convocamos a todo aquel que quiera manifestarse en contra del maltrato animal. Tanto la fiscalía como los medios se han hecho eco del accionar imperdonable de Ricardo Eckerdt”, decía la invitación que se difundió a través de Internet. El objetivo era realizarle un escrache al hombre que quemó al perro Benet en Ezeiza. Según fuentes consultadas por 24CON, decenas de personas y la mayoría de los vecinos del barrio, se dieron cita a las 15.30 de este lunes 12 de octubre. Eckerdt estaba dentro de su vivienda ubicada en la Ruta 205, Km 36, casi como si fuese un día más en su vida. Sin embargo, nada de cotidiano tuvo este feriado.A puro insulto, la gente le manifestó su repudio por haber realizado un acto criminal a animal, que actualmente es cuidado en una veterinaria de Turdera, a varios kilómetros de su verdugo. A pesar de habitar en el departamento 3 del edificio 5, los vecinos se las ingeniaron para romper todas las ventanas de la casa y dañar la puerta. Pero eso no fue todo.
Escribieron todo el frente y una mujer pudo ingresar al domicilio donde no tuvo piedad y habría destruido gran parte de la misma, sobre todo su habitación. Todo esto, con él adentro.
Finalmente la gente no lo pudo linchar como tenían previsto, ya que ni la policía ni la gendarmería lo sacó de su lugar. Se quedó adentro acomodando todo el desorden provocado por los manifestantes.
Por otro lado, una mujer que formaría parte de Protectores de Animales, quiso llevarse a la perra que tiene como mascota personal Eckerdt, sin embargo no lo pudo hacer ya que no tenía la autorización del fiscal de turno. El animal fue llevado a la comisaría junto a su dueña y sus hijas, que hasta entrada la noche se quedaron allí.
Hace un mes atrás, alrededor de las 14, una imagen horrorizó a los habitantes del barrio Ezeiza II: Benet corría desesperado, envuelto en llamas, entre las edificaciones. Un grito de espanto sacudió a quienes no se habían percatado del martirio que padecía el pequeño perro también conocido como “Pirulín”, “Beto”, “Pirulo” y “Viejito”.
Resulta que, el can es de esos que se hacen parte de la vida de un barrio. Cariñoso, manso y tierno, “Benet” es apreciado por chicos y grandes en el barrio cerrado. Por esa razón, quienes lo vieron hecho una bola fuego, inmediatamente, fueron a su rescate y, posteriormente, lo cuidaron como a un miembro de su familia. Pacientemente, lo curaron, le pasaron crema por las heridas y lo vendaron día y noche, venciendo la impresión de tener un animal calcinado frente a sus ojos.
Ese amor fue el que le salvó la vida y sigue siendo el que lo mantiene en este mundo. Aún, le quedan dos meses de internación, pero la esperanza sigue intacta. Su lado derecho, región abdominal, es el más comprometido y el que más preocupa a los veterinarios. Y, si bien no perdió la vista en su totalidad, su visión se volvió borrosa, a raíz de las quemaduras. Sin embargo, Benet conserva su particular carisma y su inocencia de perro bueno. Incluso, cuando esta cronista se arrodillo para saludarlo, se acercó lentamente para pedir una caricia.
En la actualidad, la víctima del monstruo reside en una veterinaria de Turdera, a varios kilómetros de su verdugo. Denunciado en la Justicia, Ricardo E., intenta continuar con su vida normal en su departamento del barrio Ezeiza II, ubicado en el kilómetro 36 de la ruta 205, donde reside desde 1995 junto a más de 100 familias.
Pero no puede o, más bien, no lo dejan: desde que el brutal ataque se hizo público recibe frecuentes llamados telefónicos a su casa y a su celular con diversos mensajes, todos ellos insultándolo. En consecuencia, optó por no atender por más que el repiqueteó del aparato lo saque de las casillas. No le importó tanto que los vecinos le rompan los vidrios de su Ford Senda Blanco y le provoquen algunas abolladuras. En pocos días, reparó los daños, no sin antes amenazar a todo el barrio. Los residentes de Ezeiza II le tienen miedo y mucho. Ni siquiera quieren acercarse a su puerta. Tienen sus razones: “Antes de irme del barrio, voy a matar a uno”, habría prometido; “los voy a dejar paralíticos”, les habría sugerido a los adolescentes y niños que juegan en el patio común de la edificación. El sentido común indica que el hombre que cometió semejante barbarie, intentaría ocultarse de la mirada pública, pero, por el contrario, “patotea” a quienes salvaron a Benet e incluso los sometería manifestándoles su deseo de que el perro vuelva al barrio “para volverlo a quemar”. Y tiene oportunidad de hacerlo: el perro tiene su guarida en la misma torre (la número 5) en que vive el salvaje.
La reacción, no obstante, no sorprendió a sus vecinos, puesto que Ricardo E. tendría varios antecedentes de furia ciega. Fuentes de la zona, indicaron a 24CON que el hombre habría destruido, a mazazos, lomas de burro porque le molestarían. El mismo destino habrían corrido las cerraduras de los portones del barrio. Y por sus brotes de violencia habría sido despedido de las líneas de colectivo 501, 60 y 178. Hace más de un mes que estaría sin trabajo debido a que su paso como chofer en algunas remiserías habrían tenido el mismo desenlace. “Es una persona sumamente agresiva y queremos que se vaya del barrio. Ya tiene tres cartas de desalojo, esperamos que las hagan efectivas”, indicó un vecino a este medio. Con, aproximadamente, 40 años, 1.85 de altura y un cuerpo robusto, combinado con un rostro de “asesino” –según lo manifestaron sus vecinos”, la apariencia de Ricardo E. inspira temor. No es para menos. Al advertir que su perra cocker había quedado preñada, decidió vengarse del supuesto autor de la fechoría. Lo llamó y lo roció con nafta. Un niño observaba la escena. Le hizo una señal de silencio y le dijo: “Ahora, vas a ver lo que hago”. Chasqueó el encendedor pero la llama no brotó. Benet salió corriendo, él lo siguió. Volvió a prender el encendedor y, en esa oportunidad, anduvo.

Benet y los veterinarios que lo están curando. Foto de www.24con.com


Identikit de la bestia: Ricardo Julián ECKERDT.
Vive en los departamentos de Ezeiza 2 Ruta 205 km 36 edificio 5 PB Departamento 3
Telefono (011) 4295-2017 - Unión Ferroviaria - Ezeiza
Datos del CUIL N°: 20 - 22347722 - 5
Número de Documento: DU - 22347722
Es un colectivero que trabaja en la línea 306, de la empresa EXPRESO ESTEBAN ECHEVERRIA (02274) 42-1323/43-0300/43-0192/43-0319
Tiene un ford sierra color beige. Se dice que ya mato a otros perros y que a uno le partió la cabeza con una llave cruz. Es un infeliz tiene varias denuncias por violencia.

domingo, 11 de octubre de 2009

VII FESTIVAL INTERNACIONAL DE BUENOS AIRES



Imágenes de Hotel Splendid. Gentileza: FIBA

La primera semana de FIBA

Las compañías chilena, coreana y catalana, de lo mejor.

Por Pablo Gorlero

Bueno, el VII Festival Internacional de Buenos Aires ya lleva una semana de vida y le quedan siete días más. La nueva dirección apostó a la sorpresa y a la diversidad de géneros y estilos, algo que no está nada mal. Uno recuerda las visitas de las compañías de Peter Brook, del Berliner Ensamble o del Gorki, en tiempos de “vacas gordas”. Pero los grandes nombres tampoco son garantía eterna. He visto el último montaje de Peter Brook, en la Feria de San Sebastián, y deja mucho que desear. Y el Berliner también ha hecho puestas que harían levantar de su tumba al mismísimo Brecht. Por lo tanto, algunos recibimos gustosos las “sorpresas” que podría depararnos este nuevo FIBA, bastante más abierto y visible.
Hasta ahora, las compañías que venían desfilando dejaban, por lo general, un grato momento, pero no inolvidable. Mishelle di Sant’Oliva, de Emma Dante, que se representò en el Teatro de la Ribera, fue de lo mejor. Con unas actuaciones magníficas de Francesco Guida y Giorgio Di Bassi, en un texto intenso sobre el abandono y la homosexualidad. Pero también pudieron disfrutarse Crónica sentimental de España, en la que el catalán Xavier Albertí recuperó con humor y gracia aquellas viejas luces del cancionero popular español; y la desgarradora, aunque extensa y demasiado cruda Mujer asfalto, del grupo Mutumbela Gogo, de Mozambique.
Corresponde aclarar que no he visto una de las obras de las que todos hablan: Neva, de la compañía chilena de Guillermo Calderón. Pero todavía quedan dos obras de este grupo: Clase y Diciembre que, por lo que se comenta, tienen el mismo nivel exquisito.
Pero así como muchos espectáculos que pasaron por FIBAs anteriores dejaron huellas imborrables (como La resistible ascensión de Arturo Ui, del Berliner Ensamble; o Noche de reyes, de Declan Donellan; o Tío Vania, de Luk Perceval; o The Man Who, de Peter Brook; o Les Éphéméres, de Ariane Mnouchkine), el paso de la compañía surcoreana Cho-in Theatre por Buenos Aires será inolvidable.
Hotel Splendid es definitivamente la obra que no tienen que dejar de ver. Durante dos horas intensas, estos artesanos del teatro consiguen que la sala Casacuberta del San Martín entre en plena comunión con lo que sucede sobre el escenario. Eso es tan vivo, tan descarnado, tan visceral, que el espectador sale con ese tipo de conmoción que hace vibrar el cuerpo por un buen rato. La historia es cruda, el padecimiento de 200.000 jóvenes coreanas que fueron utilizadas como esclavas sexuales del ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial. Aquí en la piel de cuatro personajes sensiblemente definidos, y encarnados en forma magistral.
En la ley del teatro físico oriental, pero ahora con palabras puestas por una dramaturga estadounidense de primera línea, estas actrices se muestran en carne viva sobre el escenario, del mismo modo que su partenaire masculino. Un relato dramático exacto, perfecto; así como un montaje escénico sublime. A su vez, el acompañamiento musical en vivo durante todo el espectáculo le brinda un aire cinematográfico que lo enaltece. Como espectador, uno queda embebido de la poética del texto y del penetrante hecho dramático, pero a eso se le suma el dolor y la indignación que provoca conocer aquel hecho histórico salvaje e inhumano.
Queda mucho teatro internacional y nacional del mejor como para embriagarse, a seguir.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Recuerdos de los cines Real y Los Angeles

(Ampliación de la columna Apuntes, publicada en La Nación el 28 de julio de 2009.)

Los dibujitos en continuado eran fantásticos. De chico vivía en Talcahuano y Corrientes, por lo tanto, los teatros y los cines eran mis destinos favoritos de salida. Los más visitados eran dos: el cine Real y Los Angeles. El primero estaba en Esmeralda 455, casi esquina Corrientes, en la cuadra del Maipo; el mismo en el que se estrenó la primera película argentina sonora: Tango, en 1933. Allí daban una tras otra, en funciones continuadas, películas de la MGM, o cortos animados de la Warner y United Artists, entre otros, con personajes, como Tom y Jerry, Popeye, Bugs Bunny, Porky, El Correcaminos y el Super Ratón. Era pasar tardes enteras allí, hasta que llegara la hora de la leche, o sea, de volver a casa. Recuerdo muy bien que en sus palcos avant-scène había unas enormes siluetas de madera de personajes de Disney y de la Warner, como si estuvieran presenciando la función. Cerró en 1996 y, dos años después, ya era una playa de estacionamiento. Cada vez que paso por su puerta me sorprende la congoja.

Pero la visita al cine Los Angeles siempre fue exclusiva. Yo siempre miraba para arriba, esa marquesina enorme que decía, en vertical: "Unica sala en el mundo consagrada a Walt Disney". Faaa... Para mí, fanático del creador de Mickey Mouse, era un orgullo. Y allí iba, alternativamente, con mis padres, mi tía, mi hermana o con algún amigo a ver los cortos de Donald, Mickey y Goofy, o esos largometrajes que ilustraron mi infancia, como Dumbo, Los aristogatos, La noche de las narices frías (así le decíamos a 101 dálmatas ), Mary Poppins, Travesuras de una bruja (ahí me enamoré de Angela Lansbury), Peter Pan, La dama y el vagabundo, Cenicienta o Blancanieves y los siete enanitos, entre tantas otras. Claro, se veían en continuado también.

Terminaba la proyección y muchos chicos nos quedábamos a verla otra vez, mientras nuestras madres se iban a preparar la comida. Se podía. Estaba buena nuestra infancia. Por eso, volver a tener al gran Los Angeles con múltiples salas de teatro y de cine, vuelve a ser un orgullo. Sólo resta esperar un favor más: que saquen ese espantoso Burger King de la plata baja. Testimonio de un porteño cuarentón.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Campaña por los derechos de la niñez y la adolescencia indígena

UNICEF LANZA LA CAMPAÑA POR LOS DERECHOS DE LA NIÑEZ Y LA ADOLESCENCIA INDÍGENA ARGENTINA

Buenos Aires, 18 de Septiembre de 2009.- El Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) lanzó la Campaña por los Derechos de la Niñez y la Adolescencia Indígena, para visibilizar las
vulneraciones específicas de derechos que sufre esta población en Argentina. La campaña busca llamar la atención, reducir la indiferencia, y movilizar a toda la sociedad.
En Argentina existen 30 pueblos indígenas y aproximadamente 600.329 personas que se reconocen como tales. Casi un cuarto de los hogares indígenas (23,5%) tiene sus necesidades básicas insatisfechas.
La tasa de analfabetismo para los niños y las niñas indígenas mayores de 10 años es tres veces y media mayor que la tasa nacional, que se ubica en el 2,6%. La ECPI revela que el 54,1% de los jóvenes Mbyá-
Guaraní de entre 15 y 19 años tiene sus estudios primarios incompletos, al igual que el 52,4% de los jóvenes Wichí. A su vez, la situación sanitaria deficiente permite que diarreas, infecciones respiratorias y
parasitosis, enfermedades curables con la atención médica adecuada, constituyan afecciones fatales para muchos recién nacidos indígenas.
Los niños, niñas y adolescentes indígenas constituyen el sector más vulnerado por la falta de acceso a condiciones dignas de educación de calidad, servicios de salud apropiados, nutrición, agua y
saneamiento, entre otros. La discriminación, la indiferencia y la ignorancia agravan esta situación y profundizan la exclusión que sufren estos jóvenes.
“A través de esta campaña, UNICEF busca contribuir para cambiar esta realidad, es un llamado a la sensibilidad y al compromiso de todas las personas frente a una situación poco visible” expresó Andrés
Franco, representante de UNICEF Argentina. “Políticas públicas inclusivas, inversión, voluntad política y ciudadana son factores necesarios para priorizar a la niñez y a la adolescencia indígena” agregó Franco.
La campaña será presentada hoy en el Paseo la Plaza, con la participación del Dr. Jorge Araya, especialista en Pueblos Indígenas de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Alto
Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, líderes de diversas comunidades indígenas de Argentina y el Dr. Franco.
La iniciativa incluye spots para televisión y para radio, cuya locución en off estuvo a cargo de Gastón Pauls. También se realizaron piezas para gráfica y vía pública, banners y acciones locales en
comunidades indígenas para transmitir por Internet. La campaña también cuenta con una página web especial, accesible desde www.unicef.org/argentina, en la que se puede encontrar legislación,
publicaciones y recursos sobre los pueblos indígenas.
Para desarrollar la campaña se respetaron las Directrices de Naciones Unidas sobre Asuntos de los Pueblos Indígenas, y se realizaron procesos consultivos con referentes indígenas de comunidades locales.
La campaña fue filmada en la localidad de Rodero, a una hora de Humahuaca (Jujuy), en una comunidad Kolla de ocho familias.

1 Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC*),
incluida en el Censo del año 2001.
2 Los derechos de la niñez y la adolescencia indígena están contemplados en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, ambas reconocidas
por el Estado Argentino. Para lograr su efectiva realización, es necesario el compromiso de todos.
Acerca de UNICEF
UNICEF trabaja sobre el terreno en más de 150 países y territorios para ayudar a los niños y las niñas a sobrevivir y avanzar en la vida desde la primera infancia hasta la adolescencia. El mayor proveedor de
vacunas para los países más pobres, UNICEF apoya la salud y la nutrición de la infancia, agua y saneamiento adecuados, educación básica de calidad para todos los niños y niñas, y la protección de los
niños y las niñas contra la violencia, la explotación y el SIDA. UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos.

Homenaje a García Ferré y regreso de Petete


García Ferré declarado ciudadano ilustre, con Diego Santilli, vicepresidente primero de la Legislatura porteña. Fotos: Andres Perez Moreno / gentileza Legislatura

El 3 de noviembre estará a la venta El Libro Gordo de Petete, un libro que forma parte de la memoria colectiva de cuatro generaciones de argentinos, aunque, en verdad, nunca existió. Durante las décadas del ´70 y ´80, el personaje creado por el dibujante e historietista Manuel García Ferré protagonizó una serie de cortos televisivos, emitidos en Latinoamérica y España, que luego dieron lugar a fascículos coleccionables, pero nunca se publicaron en formato libro.
A partir de octubre próximo, Crónica TV volverá a transmitir estos cortos en una decisión que, junto al relanzamiento de la colección completa de Las aventuras de Hijitus en formato DVD, marca el regreso de personajes que han logrado trascender las épocas, dejando una huella en la infancia de los abuelos y padres de los chicos de hoy.
Gracias a temas universales que están siempre vigentes, adaptados a los intereses de los chicos actuales, El Libro Gordo de Petete es una “enciclopedia” temática ilustrada que no sólo aporta conocimientos, sino también diversión. El entrañable personaje comparte saberes de manera clara y entretenida, basándose en la premisa de que “una sólida cultura, es la herencia más segura”.
García Ferré, creador de Anteojito, Trapito, Calculín y Larguirucho, entre otros personajes, firmó un contrato con V&R Editoras para la publicación de una serie de libros de su autoría. En agosto último la editorial lanzó el libro de juegos y entretenimientos Hijitus y sus amiguitus, con más de 50 juegos y pasatiempos para chicas y chicos.
Por otro lado, hoy, 22 de septiembre, García Ferré fue declarado Ciudadano Ilustre por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. El homenaje se realizó, a las 11, en el Salón Dorado de la Legislatura (Perú 130), donde el historietista dio una charla junto al periodista Horacio de Dios. A su vez, en el evento se realizó una breve proyección cinematográfica y una muestra con algunas de las producciones originales del dibujante.
La cantidad de personas presentes obligaron a que las puertas permanecieran abiertas para que quienes no consiguieron ingresar al salón siguieran la ceremonia desde el hall. Durante el homenaje se proyectó un video sobre la trayectoria del creador de personajes como hijitus, Larguirucho, Petete, Anteojito, Trapito y Calculín.


“Me rechazaron en un trabajo por decir que soñaba despierto: en ese momento sentí un fracaso, pero después me di cuenta que es tan lindo tener ilusiones”, sostuvo el creador de dibujos animados emblemáticos frente a una multitudinaria audiencia.
La distinción al padre de Hijitus, Larguirucho, Petete, Anteojito, Trapito, Pi-Pío, Calculín y tantos otros queridos personajes contó con una breve proyección sobre su trayectoria en la que aparecieron los jingles, historietas y dibujitos que marcaron hitos en la cinematografía argentina. El homenaje contó con un acto de apertura a cargo del autor del proyecto de declaración, Ingaramo, acompañado por el vicepresidente 1º de la Legislatura porteña, Diego Santilli y la titular de la Comisión de Cultura, Inés Urdapilleta.
“Le debemos a García Ferré nuestras primeras gotas de adrenalina, ya que sus creaciones han sido una pieza clave de la felicidad en nuestra infancia”, sostuvo Ingaramo frente a uno de los argumentos que motivó la distinción. “Cada uno de sus dibujos ha cambiado la historia de millones de argentinos, es por esto que debemos honrarlo”, señaló el autor del proyecto de declaración.
“Ojalá podamos recuperar los valores que transmiten sus dibujitos”, apuntó Santilli. En su discurso Urdapilleta hizo referencia a los aportes invaluables de García Ferré: “El lugar donde tenemos nuestros afectos es la Patria, que es más que un país o una nación, y está constituida, en parte, por estos dibujitos”, explicó la titular de la Comisión de Cultura.
A continuación el artista plástico Diego Amerise le obsequió un retrato hecho para la ocasión. El acto siguió con una conversación entre el dibujante, cineasta y editor junto al periodista Horacio de Dios.“García Ferré es un vivo ejemplo de que no dejamos de jugar cuando envejecemos, sino que envejecemos porque dejamos de jugar”, sostuvo de Dios frente a lo que el homenajeado agregó: “La pérdida de la capacidad de asombro, de tener nuevas ilusiones es lo que nos mata mental y espiritualmente”.
“García Ferré forma parte del patrimonio intangible de la Ciudad de Buenos Aires que se transmite de persona a persona, de ilusión a ilusión”, resumió de Dios. García Ferré concluyó el acto con un mensaje esperanzador: “Cuando parece que el mundo se cierra en realidad se está abriendo: no olviden que tener sentido del humor y de la tragedia nos ayuda a vivir”.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Walt Disney en la Argentina


Walt Disney aprendiendo técnicas del gaucho y danzas folklóricas en Argentina

En los Estados Unidos se estrenó Walt y El grupo

Por Pablo Gorlero*
* Fuentes: cables de AP, los libros The Walt Disney Biography, de Bob Thomas; y The Art of Walt Disney, de Christopher Finch.

La política, el cine y el folklore latinoamericano convergen en el documental Walt & El grupo, que resalta los viajes que Walt Disney realizó en 1941 por países como Argentina, Brasil y Chile como enviado del entonces presidente Franklin D. Roosevelt. El creador de tan populares personajes como Mickey, Minnie, Donald y Pluto, junto a su esposa Lillian y a dieciséis de sus trabajadores más cercanos viajaron por América latina en una misión diplomática de facto de la Política del Buen Vecino (o Tour de Buena Voluntad) del, por aquél entonces, presidente norteamericano.
Huelga de animadores en los estudios Disney, en Burbank, California
Dirigida por Theo Thomas, Walt & El Grupo se estrenó el miércoles pasado en Anaheim, California, donde queda Disneylandia; y desde el viernes se proyecta en algunos selectos cines Los Angeles, Nueva York, Seattle, Washington, San Francisco y Orlando. La producción, de casi dos horas, incluye entrevistas con historiadores, periodistas y familiares de personas con las que Disney tuvo contacto. A su vez, expone los apuntes, investigación y dibujos del primer viaje de diez semanas, del que nació la película Saludos amigos, de 1942. Posteriormente, de otro viaje de dos semanas por México salió Los tres caballeros, de 1944. Eran dos películas constituidas por varios cortometrajes ambientados en distintos países o regiones de América latina. En la primera, el país estaba representado en El gaucho Goofy, en el que Goofy (o Tribilín) aprendía las artes de los "vaqueros" sudamericanos; y en Pedro, el avioncito, en el que un pequeño avión debe llevar correo de Mendoza a Chile, atravesando Los Andes. En la segunda película, El gauchito volador era la historia de un argentinito que tenía un burro volador.

El gaucho Goofy

Pedro, el avioncito

No fue la primera vez que Walt Disney trabajaba para la "causa norteamericana". En 1941-42 realizó una serie de cortos animados con sus personajes principales en los que destacaba la presencia estadounidense en la Segunda Guerra Mundial. Un proyecto más ambicioso fue el llamado Victory Through Air Force, un largometraje que presentaba nada menos que las teorías estratégicas sobre bombardeos del mayor Alexander de Seversky. Otros cortos producidos por Disney en el período de guerra fueron Private Pluto, Commando Duck y Victory Vehicles, con Pluto, el pato Donald y Goofy.
Victory Vehicles (izquierda); y Der Fuehrer's Face (izquierda)
El más famoso de todos ellos fue Der Fuehrer's Face, en el que Donald sueña que está en la Alemana nazi, trabajando en una fábrica de municiones y es forzado permanentemente a saludar a Hitler. Se despierta de la pesadilla y ve una sombra con el brazo levantado, y de inmediato, grita "¡Heil!", pero se da cuenta que la sombra proviene de una pequeña Estatua de la Libertad que tiene en la ventana. Salta de la cama, vestido en su pijama rojo, blanco y azul, besa la estatua y exclama: "¡Oh, Boy! Estoy orgulloso de ser un ciudadano de los Estados Unidos de América". Al final de la película, aparece una caricatura de Hitler, que recibe un tomatazo.

Dos escenas de Der Fuehrer's Face

Pero tal vez el mayor film propagandístico de Disney haya sido Education for Death, que intentaba mostrar cómo la juventud alemana era educada y disciplinada en la maquinaria militar y el autoritarismo. Una gran parte de estos trabajos ha sido destruido.
Escenas de Education for Death
Saludos amigos y Los tres caballeros fueron dos de los estrenos más importantes del período y fueron productos indirectos de la guerra. Durante ese período los productos de Hollywood, fuera de los Estados Unidos, sólo tenían cabida en el Reino Unido y algunos pequeños países neutrales. Por eso, el Departamento de Estado, estaba ansioso por expandir esa marca y puso la mira en América latina para demostrar allí el lado artístico de la cultura estadounidense. La estrella brasileña Carmen Miranda brillaba en aquél período y se creía que era un buen vehículo de penetración en esa rica y prometedora región.
En 1941, Nelson Rockefeller, coordinador de los lazos entre los gobiernos latinoamericanos y el Departamento de Estado, invitó a Walt Disney a hacer un viaje amigable a la Argentina, Brasil, Perú y Chile. Al creador no le interesó ser un simple diplomático, sino que pidió que se le financie un gran proyecto cinematográfico. El Departamento de Estado estuvo de acuerdo y pagó 50.000 dólares por cada uno de los cortos que constituirían Saludos amigos. "Me voy a sentir mejor si voy a hacer algo, en vez de ir sólo a estrechar manos", dijo Walt.
Pero se ha descubierto que la principal razón por la cual esa comitiva artística y "diplomática" era enviada a Sudamérica era para frenar un posible avance del nazismo en la región. El grupo de Walt Disney tenía como finalidad afianzar los dibujos animados norteamericanos y su cultura, por temor a que los refugiados nazis y la avanzada facista en Sudamérica, a partir de los múltiples refugiados alemanes e italianos, siembren sus doctrinas. La expansión de esas ideologías autoritarias en Occidente eran una gran preocupación para los Estados Unidos en aquel entonces. Lo que no se entiende muy bien es cómo, a partir de dibujos animados, pensaban frenarla. Pero bueno, habrá que ver el documental.
Si bien los viajes de Disney fueron esfuerzos políticos de Roosevelt para conseguir aliados en el marco de la Segunda Guerra Mundial, también permitieron que el director y empresario plasmara la cultura y el folklore latinoamericano en las dos películas animadas.
El periplo
Disney, su esposa y el grupo de artistas de su estudio (fueron 17 en total) hicieron el viaje y volvieron con un enorme bagaje de ideas. Fueron producidos cuatro cortos, unidos por un documental sobre el viaje realizado por la región. Fue un viaje duro. Desde Los Angeles hicieron un vuelo de veinticuatro horas a Miami. Luego, desde ahí, partieron rumbo a una isla británica del Caribe y, después, a Belém, Brasil, en pleno Amazonas. Allí, el grupo visitó el zoológico y permaneció una noche. Luego, volaron a Río de Janeiro, donde comenzaría el trabajo. Apenas llegó, Walt Disney le aclaró al embajador que él y su gente estaban en Brasil para trabajar y que esperaba que los eventos sociales no ocupen toda su agenda.
En Brasil, Disney habló con el creador de Aquarela do Brasil, Ary Barroso, y fue recibido por el presidente Getulio Vargas, en una suntuosa cena. Ese día fue completo: visitas a granjas, zoológicos, escuelas, galerías de arte y hasta playas, para absorber el color y las costumbres del lugar. También los llevaron a club nocturnos y festivales para que puedan embeberse de la danza y la música brasileñas.
Luego de tres semanas, la comitiva se trasladó a Buenos Aires, donde se alojaron en el hotel Alvear Palace, donde las autoridades les montaron un estudio en miniatura, en el "roof garden". Tanto en Brasil como en Argentina, Mickey, Donald y Pluto eran inmensamente populares, por lo tanto la comitiva siempre era seguida por una multitud de admiradores. Disney bailó chacareras con miembros del grupo de danza del patriarca del folklore argentino, Andrés Chazarreta, en la terraza del hotel porteño y comió asado en una estancia de las afueras de la capital, donde se vistió de gaucho. El Grupo estuvo un mes en Buenos Aires y voló rumbo a Mendoza. Luego todos partieron a Santiago de Chile, donde estuvieron una semana. La mayoría, Disney incluido, regresó a los Estados Unidos, pero algunos de ellos continuaron viaje a Bolivia, Perú, Guatemala y México.
Todo eso puede verse en este documental que, por ahora, no tiene fecha de estreno en esta región. Aunque durante ese tiempo también hubo otros "emisarios culturales" que viajaron a América latina a pedido del gobierno estadounidense, como los actores Errol Flynn y Douglas Fairbanks Jr., la cantante de ópera Grace Moore, el director de orquesta Leopold Stokowski (también muy cercano a Disney, y colaborador suyo en la película Fantasía) y el cineasta Orson Welles. Disney resalta "por su preparación previa a los viajes y por mostrar un interés genuino hacia ellos'', dijo el director del documental, Theo Thomas.
El documental cuenta que, durante su visita a una escuela en la provincia argentina de Mendoza, Disney entró haciendo la vertical a un auditorio repleto de estudiantes que esperaba a un "invitado muy especial'' cuya identidad desconocían, dijo Thomas. "Él luego se paró y los saludó, para sorpresa de todos'', relató el director, cuyo documental integra de manera dinámica fotografías, video y animación, tanto a color como en blanco y negro.

Bienvenida a Walt Disney, en Río de Janeiro (derecha). Los animadores Billy Tytla (derecha) y Fred Moore (izquierda), junto a José Oliveira, la voz de José Carioca (izquierda).

El grupo
Como en Río de Janeiro, los empleados del hotel llamaban a la comitiva "Disney y el grupo", el documentalista tomó esa anécdota como título.
Por otra parte, el viaje de Disney fue en el preciso momento en el que sus estudios se veían sacudidos por una de las más potentes huelgas de la historia sindical de Hollywood que recién se solucionó al regreso de "El Grupo", pero con el despido de cientos de trabajadores. Muchos de ellos eran viejos amigos de Disney y empleados desde que los estudios eran sólo un galpón. Eso hizo que, de inmediato, su nombre sea tildado de conservador y anticomunista. El bar de los estudios ya casi no pudo funcionar debido a que los empleados que quedaban se volvían a sus hogares apenas terminaban su jornada laboral. A pesar del éxito de sus películas, Walt Disney tuvo que afrontar graves problemas financieros en más de una oportunidad.
Se dice que el creador de Mickey pensó seriamente en tener su propio estudio de producción en Argentina, pero la huelga ya parecía resolverse cuando aún estaban en América del Sur. Por ese entonces la empresa trabajaba en Pinocho y Fantasía, y Disney acudió al estreno de la segunda en Montevideo.
Saludos amigos estaba integrada por Lago Titicaca, que ilustraba las aventuras de Donald en Perú; Aquarela do Brasil, con José Carioca y Donald bailando en las playas de Copacabana; y las mencionadas Pedro, el avioncito y El gaucho Goofy. Fue estrenada en 1943 y recibió tres nominaciones al Oscar.
De todos modos, cabe aclarar que el documental que se estrenó en estos días no incluye los pormenores de la realización de Los tres caballeros, película con la que se pretendía hablar de la hermandad americana a través de sus tres protagonistas: el pato Donald (representando a los Estados Unidos), José Carioca (Brasil) y Panchito (México). Fue una secuela de la anterior y combinaba actores con animación. También se presentaban los cortos animados Pablo, el pingüino friolento; y El Gauchito volador.
Un tercer filme se comenzó a hacer pero no se terminó, pues la guerra acabó y el banco no quiso prestar dinero a Disney para una producción con temática latinoamericana.
Habrá que ver el documental y sacar conclusiones.
Dos imágenes de la película Saludos amigos

Podés ver el trailer del documental en: http://www.youtube.com/watch?v=QF_O_EH_IL8