martes, 18 de mayo de 2010

Ruth Mehl


Hoy, el teatro para niños llora a Ruth Mehl

En la madrugada de hoy, murió nuestra queridísima Ruth Mehl, periodista, crítica de teatro infantil e investigadora. Fue uno de los pocos especialistas del género en la Argentina. Al teatro para niños le dedicó toda su vida y, hace menos de un mes, acababa de lanzar su libro "El teatro para niños y sus paradojas". La vamos a extrañar muchísimo.

Ruth Mehl es uno de los próceres del teatro infantil en la Argentina. Periodista, investigadora y escritora, trabajaba en La Nación desde 1978. Falleció hoy a la madrugada, luego de haber sido operada del corazón el jueves pasado.
Nació en Córdoba en 1932. En 1960 se radicó en Buenos Aires. En 1962 viajó a los Estados Unidos con una beca y estudió periodismo, literatura infantil, teatro, daramaturgia y comunicación de masas, durante un año, en la Universidad de Nueva York. A su regreso dirigió colecciones de libros para niños, escribió programas para Radio Nacional sobre libros y niños, participó en la organización de ferias de libros y ciclos de funciones teatrales. Integró jurados en el país y el extranjero, incluyendo el que otorga el IIBBY (International Borrad of Books for Young People), el Premio Andersen Internacional. En la Argentina fue jurado en varios concursos de teatro para niños.
Es autora de libros para chicos, una novela juvenil, diversos artículos sobre la literatura y el teatro para niños, y el libro de crítica y reflexión: Con éste sí, con este no, más de 500 fichas de literatura infantil. Recientemente había lanzado el libro El teatro para niños y sus paradojas, editado por el Instituto Nacional de Teatro.
En 1978 se vinculó con la escritora Syria Poletti, quien la invitó a reemplazarla en su columna "Adónde ir con los chicos", en el diario La Nación. Así fue que, desde 1978, visitó las salas teatrales evaluando los espectáculos infantiles. Posteriormente, se hizo cargo de la crítica de estos espectáculos en la columna "Platea infantil", un clásico de todos los sábados en La Nación.

viernes, 14 de mayo de 2010

Lukánikos, el perro piquetero

A cara de perro

Lukánikos, un chucho callejero, abandera las protestas en Atenas. El animal se ha convertido en todo un fenómeno mediático mundial gracias a internet

Por Estibaliz Santamaría
Diario Vasco

Los griegos están que muerden con su Gobierno, tanto que entre ellos ha surgido una nueva especie de manifestante. Se llama Lukánikos y los antidisturbios de Atenas ya conocen sus malas pulgas. Desde hace casi dos años, participa en primera línea de batalla en cada manifestación de sindicalistas, anarquistas y grupos antisistema, y enseña los dientes a la Policía como ningún otro compañero de piquete. No se arredra ante nada; si toca correr, es el más rápido, y esquiva como nadie las pelotas de goma de los antidisturbios. Alguna ventaja tenía que tener ser un perro callejero -por supuesto, sin ningún pedigrí-.
La prensa internacional, desde The Guardian a Il Corriere della Sera, de Newsweek a Libération, no sale de su asombro tras descubrir a este chucho pelirrojo en las imágenes de multitud de disturbios ocurridos en Atenas desde 2008.
Ídolo antisistema
Internet y sus redes sociales han elevado al can a la categoría de ídolo antisistema y Lukánikos ya tiene su propio blog y varios perfiles en facebook, con miles de fans. Algunos se preguntan si su 'militancia' no se deberá a algún efecto adictivo que los gases lacrimógenos puedan provocar en el mejor amigo del hombre, dado que desde su primera manifestación, hace casi dos años, no se ha perdido ninguna convocatoria con visos de terminar en batalla campal.
No dejan de aparecer fotografías del perro ladrando desaforado ante los escudos de la Policía helena y su imagen enfurecida entre la humareda de gases y cócteles molotov está alcanzando tintes épicos en el país. Tuvo su bautismo de fuego en 2008, durante los disturbios que desencadenaron la muerte del quinceañero Alexis Grigorópulos por un disparo de la Policía. Pero últimamente no da abasto, con tanta gresca como hay en el centro de Atenas. Aunque parece que responde al nombre de Lukánikos, algunos medios le apodan Kanellos, en homenaje a un congénere de ese nombre que solía merodear por el barrio de Exarjia (la zona de Atenas en la que las refriegas con los antidisturbios son el pan de cada día) y que se convirtió en la mascota fiel del movimiento antisistema.
Por lo visto, en Grecia la lucha perruna es más común de lo que parece. Hasta las leyendas helénicas encumbran a este animal como guardián del pueblo. Cuenta el mito que 50 perros tenían encomendada la misión de defender Corinto y cuando ésta fue atacada, sólo uno -Soter- sobrevivió, y pudo alertar a la población, salvando la ciudad.
Así que Lukánikos podría engrosar los anales de la mitología griega, siempre que demos por buena la teoría de que, efectivamente, el can que aparece en todas las imágenes es el mismo. Teniendo en cuenta que en Atenas abundan los perros callejeros -al punto de que el Ayuntamiento se encarga de vacunarlos, esterilizarlos y diferenciar a los machos de las hembras con collares azules y rojos-, podríamos encontrarnos ante distintos perros, todos pelirrojos y revolucionarios, con el mismo collar. Ver vídeo

viernes, 16 de abril de 2010

Premios Hugo al Teatro Musical



Se presentó oficialmente la primera entrega de los Premios Hugo al Teatro Musical

Por Pablo Gorlero

Hace más o menos un año y medio, Ricky Pashkus y yo nos reunimos en Scuzzi (casi una oficina de Ricky) para conversar sobre nuestros proyectos vinculados al teatro musical. De pronto, Ricky mencionó algo que rondaba mi cabeza (y supongo que la de muchos amantes del género) desde hace tiempo: ¿por qué no pensar unos premios al teatro musical? De inmediato, todo lo demás quedó a un décimo plano. La idea ya era concreta: hacer unos premios que distingan a lo mejor de este género magnífico.
Las reuniones siguieron, las ideas salieron, se quedaron, volaron, revolotearon. En la reunión más decisiva salió algo fundamental. ¿Cómo los llamamos? Jugamos con siglas. No nos gustaron. Pensamos en nombres propios. Y entre ellos salió el definitivo: Hugo. Ambos nos miramos y concordamos. Todos se preguntarían porqué Hugo. Elegimos ese nombre en honor a Hugo Midón, pilar del teatro infantil, gran entendedor de la comedia musical, maestro de grandes intérpretes y un ser humano de ética íntegra que representaría de la mejor forma a este premio. Hugo Midón es un sinónimo de seriedad y excelencia tanto de la comedia musical como del teatro en general.
Necesitábamos un aval. Para eso queríamos reunir a personalidades intachables, de distintos ámbitos, que además, sean amantes del teatro musical. Aceptaron para integrar una Comisión de Honor que nos enorgullece y nos da seguridad. Ellos son China Zorrilla, Magdalena Ruiz Guiñazú, Pepe Cibrián Campoy, José Pablo Feinmann y Fernando Bravo.
Por su parte, el jurado es lo que más tiempo nos llevó. Queríamos que esté integrado por personas inobjetables, conocedores amplios del teatro musical, asíduos asistentes a los espectáculos y, sobre todo, con la sensibilidad necesaria como para entender a este género que se basa en exteriorizar emociones a través de diferentes lenguajes. Pensamos en periodistas, pensamos en especialistas, pensamos en artistas y en docentes. Finalmente elegimos a un grupo selecto de periodistas especializados en el género, a un puñado de especialistas, coleccionistas e historiadores, y a un representante por cada una de las principales escuelas de comedia musical.
Los periodistas elegidos son: los maestros Armando Rapallo y Susana Freire, Federico Irazábal, Pablo Scholz, Jorge Montiel, Gustavo Lladós, Axel Drimer y yo mismo; además de Juan Garff, Ruth Mehl e Inés Tenewicki, en los rubros referentes a teatro musical infantil. Entre los especialistas, estudiosos, historiadores y coleccionistas: Norberto Vázquez Freijó, Antonio Alcayaga, Cristian Witte, Mónica Guilhaumont, Darío Martínez, Carlos Manuel Fernández y Mariano Demaría. A su vez, queríamos a alguien que represente al ambiente artístico. Ambos tuvimos, de inmediato, en mente a una intérprete que es un sinónimo de comedia musical: Ana María Cores. Por su parte, cada escuela eligió a su representante. Ellos son: Lala Mendía (Río Plateado), Fernando Villanueva (Proscenio), Jimena Olivari (Act & Art), Cristina Girona (Estudio Reina Reech), Martín Pacheco (Estudio Julio Bocca-Ricky Pashkus), Marcelo Isse Moyano (IUNA), Daniela Fernández (Escuela El Centro), Marcelo Sycz (Protagonistas), Mariana Letamendia (Escuela Valeria Lynch) y Maite Garibaldi (La Galera). Asimismo, Roberto Perinelli integra el jurado en representación de Argentores; y Valeria Vanini, representando a la Asociación Argentina de Actores.
Las categorías pensadas serán 35 y determinamos que cada período estará constituido de septiembre a septiembre. De ese modo, este año premiaremos la temporada 2009-2010. La ceremonia de entrega será en octubre, en el teatro Maipo, gentilmente cedido por Lino Patalano.
Este galardón permitirá que cada rubro de esta forma de arte tan colaboracionista pueda ser distinguido, desde el integrante del coro hasta el director; desde el sonidista hasta el compositor; y desde el vestuarista hasta el adaptador. Es el evento que faltaba para dar apoyo a este género tan querido.
Es importante contar que, si bien la iniciativa es nuestra, hemos conformado la Asociación Civil Premios Hugo para distribuir, promover y difundir esta iniciativa. Sus integrantes, vinculados a la comedia musical desde hace mucho tiempo, son los encargados de darle marco, contenido y desarrollo a esta primera entrega de premios al teatro musical. A su vez, se encargará de la realización de la ceremonia de entrega, los anuncios previos y la difusión del género. La Asociación Civil está integrada por Sergio Arroyo, Gonzalo Castagnino, Mecha Fernández, Agustina González, Florencia González, Karin Höhn, Tommy Pashkus, Ricky Pashkus y yo, Pablo Gorlero.

Ricky Pashkus y Pablo Gorlero, en la conferencia de prensa. Ricky, Ana María Cores, Pablo y Fernando Bravo

Ayer, Ricky y yo estuvimos plenos de felicidad al poder presentar en sociedad a nuestros Premios Hugo, en una conferencia de prensa, realizada en el Hotel Novotel, Av. Corrientes 1334, en una sala con más de cien personas del ambiente artístico y periodistas que llegaron, a pesar de que todas las calles a la redonda estuvieron cortadas debido a la multitudinaria manifestación en favor de la ley de medios. Por otra parte, vale acotar que los Premos Hugo no aparecieron para competir con ningún otro premio como ACE, María Guerrero o Trinidad Guevara, sino para nutrirse mutuamente y para llenar un espacio que no estaba cubierto.
Felices todos, manos a la obra, y a trabajar para que en octubre el ámbito del teatro musical tenga su gran fiesta... como queríamos desde hace mucho.


Ricky Pashkus y Pablo Gorlero anuncian los Premios Hugo al Teatro Musical


Martín Bianchedi, Gerardo Gardelín, Ricky Pashkus, Pablo Gorlero, Marcelo Kotliar, Fernando Bravo, Ana María Cores y Mecha Fernández
Ricky Pashkus, Ana María Cores y Fernando Bravo, por los Premios Hugo al Teatro Musical


Amílcar Majlin, Martín Pacheco, Gastón Prat y Ricky Pashkus

Federico Irazábal, Walter Duche, Tommy Pashkus, Pablo Gorlero, Mónica Sikora, Ricky Pashkus, Silvia Santos y Armando Rapallo
Ricky Pashkus, Jame Arranz (gerente de Novotel) y Pablo Gorlero


Jaime Arranz, de Novotel, con Pablo Gorlero Ricky Pashkus con Jaime Arranz, de Novotel

jueves, 1 de abril de 2010

Leones, jaguares y Beatles


Julie Taymor y Elliot Goldenthal. Fotos: Academy of Achievements (www.achievement.org/)

Julie Taymor y Elliot Goldenthal


La creadora del musical El rey león y de las películas Across the Universe y Frida, y el compositor de esta última y de Entrevista con el vampiro anunciaron sus planes en América latina


Por Pablo Gorlero


Julie Taymor (izq.). Una escena de Juan Darién (der.)



BOGOTA.- Quien haya tenido la dicha de presenciar la versión teatral de El rey león seguramente se habrá preguntado: "¿Cómo se le ocurrió esto a alguien?". Quien tuvo esa fantástica visión de trasladar una película animada sobre animales a un escenario, con intérpretes envueltos en máscaras y marionetas, fue la directora Julie Taymor, cuyo nombre saltó a la fama inmediatamente. A los dos años hizo su primer film para la pantalla grande, Titus; en 2002, su película Frida tuvo seis nominaciones al Oscar; y en 2007, sorprendió a todos con Across the Universe, un film musicalcon una espectacular visión existencialista de las canciones de los Beatles. Todos esos trabajos han dejado una huella muy fuerte por la combinación de valores artísticos que Taymor ha conseguido. Pero mucho antes de todos ellos concibió una obra de teatro musical, junto a su compañero de la vida y de trabajo Elliot Goldenthal: nada menos que Juan Darién: Misa de carnaval, basada en uno de los mejores cuentos de Horacio Quiroga. "Juan Darién es un trabajo que concebimos en 1988, pero lo estrenamos en Broadway en 1996. Aunque se crea lo contrario, esa obra me ayudó a inspirarme para El rey león."
Ambos pasaron unos días por la capital colombiana para presentar un acuerdo entre el Music Theater Group y Salón Volcán, junto con el XII Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, para reponer y estrenar una nueva versión de Juan Darién en Colombia en 2011, seguido por una gira por las principales ciudades de América latina y los Estados Unidos. Aunque en un principio el montaje se hará en Colombia, también es casi seguro que pasará por Buenos Aires y México, entre otras ciudades.
Basada en un cuento del uruguayo Horacio Quiroga, la obra combina la poesía litúrgica de la Misa de Réquiem para contar la historia de Juan, un pequeño tigre de la selva (jaguar) que se hace hombre gracias al amor de una madre que ha perdido a su hijo y que, años más tarde, al morir ella, es obligado a recuperar su forma animal, como resultado del odio, el miedo y la intolerancia de los hombres. En su montaje, Taymor utiliza las más variadas técnicas escénicas, desde máscaras hasta bunraku y teatro de sombras, para contar esta fábula que transcurre en un pequeño pueblo perdido de la selva. "Con esta obra hicimos gira por Europa, Israel, parte de Canadá y de los Estados Unidos. Pero siempre fue nuestro sueño traerla a América latina, porque, claramente, la inspiración proviene de la historia original uruguaya. Nuestro montaje está inspirado en varios países latinoamericanos y en sus artistas. Los espectadores de América latina se sienten conmovidos y sorprendidos. Además, no es para un solo tipo de público y no es en inglés. No tiene ningún lenguaje", comentó Taymor.

Imágenes de Juan Darién: Misa de carnaval
-¿Se hará con intérpretes de cada ciudad en la que se presenten?
Taymor: -Haremos audiciones para muchos papeles y no sabemos de qué países serán los artistas. Probablemente busquemos en cada lugar a los niños y vamos a movernos para encontrar cantantes locales para participar en el coro. Seguramente también alguno de los protagonistas. Hubiera estado bueno utilizar a algunos de los actores originales, pero fue hace muchos años y no sé si estarán disponibles. Siempre es bueno incorporar gente nueva, eso aporta un feeling diferente.
-En la Argentina y Uruguay crecimos leyendo los cuentos de Horacio Quiroga en el colegio y en nuestras casas, ¿cómo dieron con esta historia?
Julie Taymor: -Eso es genial. Quien mejor puede contestar es Elliot. El la eligió.
Elliot Goldenthal: -Cuando tenía veintipico estaba aprendiendo español y me interesaba mucho la poesía sudamericana. Ya había leído a César Vallejo, de Perú, y comencé a leer a Horacio Quiroga. Sus lecturas eran cuentos con palabras muy sencillas, pero me golpeaba el poder de su lenguaje directo al corazón. Muchas de sus historias fueron fuertes para mí, pero ésta lo fue especialmente. Quería combinarlo con la Misa de Réquiem latina, que fue escrita en 1250. Las palabras de Quiroga son muy hermosas para cantar. Además quería mostrar a la iglesia, al carnaval, cómo cruzaron puentes y de Europa llegaron al Nuevo Mundo; a la jungla invadiendo a la iglesia, y al mundo natural y al europeo combinándose. Empezamos a trabajar con Julie y le agregamos elementos teatrales a la historia y los expandimos usando metáforas, en dos líneas principales de trabajo: la iglesia y la jungla, y el tigre en la jungla.



Imágenes de Juan Darién: Misa de carnaval

JT: -También el aspecto del carnaval. Juan entra en la jaula del jaguar, obvio, pero expandimos la historia del domador, por ejemplo. Escribimos el libro en México y, cuando la veas, encontrarás más influencias mexicanas que de otros países, ya que el Día de los Muertos juega un rol importante. Mucho antes de Frida vi muchos murales mexicanos, no sólo de Diego Rivera. De todos modos, no ocurre en ningún lugar en particular.
EG: -Quiroga iba viajando por todas partes de América latina y así fue su loca vida. Obviamente éste es un trabajo personal. En lo musical tiene influencias del jazz, del circo y del carnaval, pero también de todas partes del mundo.
JT: -Muchas veces la gente dice cosas ofensivas. Alguna vez me dijeron que El rey león no era auténtico. Entonces les digo: "Sí, lo es porque los artistas que lo hicieron fueron fieles a sí mismos". Me interesa eso, que sea sólido. Si la historia es fuerte, te va a tocar sin importar de qué país sos. Viví cuatro años en Indonesia cuando tenía 21 años y tenía mi propia compañía en japonés y balinés. Esta historia tranquilamente podría ocurrir allí. Es sobre alguien que se transforma en animal, es sobre una gran empresa que arriba a una aldea destruyendo la naturaleza, también podría impactar allí. Es una historia mítica. Y lo que nos gusta de Quiroga es que sus historias están escritas para niños, pero tienen oscuridad, xenofobia y está presente el miedo de la civilización luchando contra la naturaleza; la tempestad luchando contra la naturaleza. Trabajé con eso durante mucho tiempo. Incluso este año, en la película La tempestad. Hay grandes historias que trascienden específicamente las diferentes culturas y eso no significa que sean genéricas, pero deben ser personales para el artista. Entonces veo claramente mi estilo en mi trabajo, mi estilo. Esas máscaras podrían parecer mexicanas. Pero no lo son, muestran mis influencias de rostros que he visto en las fotos bellas de Salgado. Pero la escultura es mía, el diseño de vestuario es mío... Creo que eso es lo importante, mi impronta. Es común que la gente se pregunte: ¿Por qué esta persona que no es de acá se le ocurre hacer esto? No está bien. Un ejemplo sería preguntarse: ¿cómo Anthony Quinn pudo haber interpretado Zorba, el griego? Empecemos por allí. ¿O por qué se hizo en inglés? Atravesamos todas esas preguntas y arribamos al trabajo. ¿Te va a conmover, a movilizar? Sí. ¿Te pega al corazón?Punto, eso es lo que nos interesa.
-¿Cuáles son los mayores desafíos de esta puesta en escena?
JT
: -Juntar el dinero... [Ríe]. A nuestra productora Diane, le costó mucho lograrlo. También encontrar al niño es siempre el mayor reto, porque debe tener algo de soprano sin tener voz de iglesia. Hay que aclarar que no es un musical de Broadway, como El rey león, sino una nueva forma, una oratoria visual. No hay diálogos hablados. Pero el gran desafío es encontrar a un niño en el momento exacto en que su voz todavía no haya cambiado.
-¿Cómo se contactaron con la gente del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá?
JT: -Felipe ha estado intentando, desde hace siete años, que hagamos la gira por América latina, y sin esa pasión no hubiésemos sido capaces de hacerlo. Este es un festival maravilloso.
EG: -Lo que estamos haciendo acá en Bogotá es un milagro. Es una logística increíble.
-¿Podés imaginarte tu trabajo sin música, Julie?
JT: -Hice la película Titus sin música, fue un error. Pero sí, es difícil. Dirijo ópera y creo que es por eso que la música gravita en todas mis partes esenciales. Me gusta su poder y combinarlo con las imágenes. Incluso lo hago en La tempestad, película sobre la obra de Shakespeare, que este año se estrena, con Helen Mirren. Tiene mucha música y canciones, aunque esté orientada al diálogo.
El rey león (The Lion King)
-El diseño de escenografía lleva tu marca artística también...
-Es sobre un tema específico. Porque la obra plantea qué es ser humano. Por eso no hay personajes humanos hasta avanzada la acción. Hay un jaguar, que es un pequeño títere, y que luego se transforma en un niño, que también es un títere. A medida que crece evoluciona en un títere más complejo, que necesita ser manipulado por tres personas. Y cuando su madre muere, una actriz con una máscara, él se la quita. A su vez, en ese momento es un chico real el que realiza esa acción. Por lo tanto, es el primer momento en que el público puede ver a los actores. En el medio de esa historia increíble, Juan es el único ser humano. Por lo tanto, limitando el contacto del público con la carne, con el hombre, es que el ser humano emerje con mayor fuerza. El chico se vuelve más humano y cuánto más humano se vuelve, la gente dice que es más jaguar. Y esto lo acabamos de ver en el Museo del Oro, de Bogotá. Ahí hay historias e imágenes de niños y hombres que se transforman en jaguares. Creo que es común en América latina escuchar esas historias que dicen: "Cuidado con los animales salvajes que llegan de noche para llevarse a tu niño y vuelven a la sociedad, disfrazados de hombres". Aquí está este niño de 12 años, torturado porque todos saben que debajo de esa piel está el jaguar que va a matar a todos. Por eso el estilo de la historia y los títeres no sólo son importantes porque son hermosos, divertidos y dramáticamente ricos. El significado está en el medio. El medio tiene el mensaje. Luego, lo que hicimos fue tomar la idea de una aldea de montaña de 16 pies por 16. Siempre mis trabajos teatrales son muy cinematográficos, y mis trabajos en cine son muy teatrales. Verás una gran sombra de ese pueblo hsata la iglesia; y sobre la cumbre de la montaña verás la choza de esa madre, y miniaturas del desfile en las calles, algunas ventanas iluminadas, y sombras de títeres en ellas, y de pronto el pueblo se da vuelta y aparecen los primeros planos de la madre con su niño. Puede parecer algo inocente, pero tiene un costado muy oscuro. Buscábamos escribir sobre algo que fuese sentimental y dulce. Pero decidimos incorporar esta cosa oscura de las historias de tigres... Tigres... Hablan de tigres en Sudamérica...
-En las zonas selváticas les llamaban tigres a los jaguares...
-Nos lo dijeron... Tiene tantos puntos de unión con otras culturas selváticas. El jaguar, el tigre están siempre presentes en esas leyendas y cuentos. Es quien se va a comer a tu bebé y quien también va a morir. Son historias cósmicas, y por lo tanto no tiene que ver con lo chicos. No tenemos problemas en que los niños vengan, pero los padres deben traerlos pensando en que deberán explicarles muchas cosas.
-Tenés evidentes influencias de Lecoq en tus trabajos...
JT: -Sí, siempre es automático. Es que estudié máscara con él. Sobre todo puede verse en Juan Darién y en El rey león.
-Con respecto a este gran musical, tengo entendido que hay tratativas para que pueda realizarse en Buenos Aires. ¿Esto es así?
JT: -Sí, es verdad, se está tratando de formar una compañía para poder ir a América del Sur. Estamos cerca de lograrlo. Y si yo estuviera disponible, iría con todo gusto a montar la reposición. -¿Cómo lograste esa magia que fusiona tantas formas artísticas y técnicas?
JT
: -Quería que el público pegue un salto de fe a la imaginación desde el comienzo. La maquinaria escénica debía ser visible. El espectador debía ser partícipe. El tema dominante y la imagen emergente fue el círculo. Además de tratarse del crecimiento personal de un chico, se representa el ritual del nacimiento, la muerte y el renacimiento. Un ciclo natural evidente. Además, uno de los más poderosos elementos en la película es la humanidad de los animales. Consideré esa dualidad y, por eso, no quise esconder a un actor detrás de una máscara o un traje de animal. Quería que el ser humano sea una parte esencial de la estilización. Me sentí muy feliz cuando terminé de esculpir las máscaras de Mufasa y de Scar. Vi Disney, vi Africa y vi mi propia estética.
-¿Podrán adelantar algo de La tempestad?
JT: -La dirigí en teatro en dos oportunidades y siempre quise hacerla en cine. Luego de haber trabajado con un grande como Anthony Hopkins en Titus, pensé quién podría hacer de Próspero, pero no encontré a nadie capaz, con todo respeto. Por eso pensé en Helen Mirren, quien hará de Próspera. Tenemos un gran elenco: Djimon Hounsou, Ben Whishaw y Alfred Molina, entre otros. La filmamos en una zona muy volcánica y surrealista de Hawaii. Tiene muchos efectos y combinamos lo real con lo fantástico.

Across the Universe
Frida (izq.); Titus (der.)

martes, 30 de marzo de 2010

Bogotá, en el centro de la escena


Desfile inaugural del XII FITB, en las calles de Bogotá, con una muñeca de Fanny Mikey de casi 8 metros. Foto: Gentileza FITB

(Crónicas publicadas en el diario La Nación, a partir del 25 de marzo de 2010.)

XII Festival Iberoamericano de Teatro

Comenzó el fin de semana, en Colombia, uno de los encuentros teatrales más importantes y esperados del mundo

Por Pablo Gorlero
Enviado especial

Calígula. Foto: Aljosa Rebojl; y Cuttlas, de la compañía Produccions Essencials, de Cataluña
BOGOTA.- "¿Usted es argentino? Viene al Festival, ¿verdad? Tenemos uno de los mejores festivales de teatro del mundo." Es la primera conversación que tuvo este cronista al llegar a la capital colombiana con un empleado del aeropuerto. No es alarde, sino orgullo. Toda la ciudad piensa teatro, respira teatro y festeja teatro. Están orgullosos de ser anfitriones de 49 grupos europeos, 15 americanos, 8 asiáticos y un africano, además de las 39 compañías colombianas que se presentan en el XII Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá.
La primavera irrumpió en la ciudad con una múltiple variedad de climas en un mismo día. Pero ni una eventual tormenta ni una tarde de mucho calor ni siquiera el tránsito infernal (los automovilistas bogotanos manejan peor que los argentinos, y eso es mucho decir) amedrentan a los espectadores que no dejan una sola butaca libre en casi ninguno de los espectáculos que aquí se presentan. Las salas están muy lejos entre sí, pero allí están los millones de taxis, listos para facilitar esta avidez de cultura que comenzó el sábado y seguirá hasta el 4 de abril.
Los colombianos tienen motivos para enorgullecerse. El mejor teatro del mundo se da cita en esta fiesta que creó hace 22 años la gran Fanny Mikey, a quien está dedicada esta edición, la primera después de su muerte (ver recuadro aparte). Todo comenzó con un gran desfile de inauguración, con 2.500 artistas, 40 comparsas, grupos musicales, carrozas y una muñeca de casi ocho metros de altura de Fanny. "Quiero darle a Bogotá el carnaval que no tiene", dijo ella en vida. Por eso esta inauguración es un momento muy esperado por los bogotanos.
Las múltiples boleterías, distribuidas por toda la ciudad ?a su vez, empapelada con afiches y carteles que promocionan el evento? están colmadas de gente que se lamenta por no encontrar boletos para algunas obras, pero que sin dudarlo, saca entradas para otra. "Fanny nos enseñó a amar al teatro. Estamos orgullosos de que nuestro festival nos dé la posibilidad de acercarnos a las mejores obras que hay en el mundo. Espero ansioso el momento en que el público entra a la sala para poder espiar desde algún rincón cada obra que aquí se representa", comentó Pablo, un empleado de seguridad de una de las principales salas.

Medea, según Frank Castorff
Entre las visitas célebres más esperadas tomaron la delantera el gran director texano Bob Wilson y el alemán Frank Castorf. El primero pasó como una ráfaga los primeros días con su versión de La última cinta de Krapp, que conmovió al cien por ciento de los espectadores. En tanto, el famoso Teatro Volksbühne, de Alemania, dirigido por Castorf eligió -como era de esperar- un espacio no convencional como el coliseo del Parque Recreo Deportivo, para hacer su singular versión de Medea. El llamado "destructor de clásicos" realizó una puesta tan despojada como grandilocuente, al llenar el espacio escénico de arena, con sólo una carpa, unos leños ardientes y un andamio, para yuxtaponer tragedia, comedia y filosofía. Su adaptación entreteje fragmentos de la tragedia de Séneca y de la novela Heidegger en Crimea, de Alexander Kluge. Sitúa la acción en agosto de 2008, cuando el Destroyer USS Mcfaul cruza por el área de conflicto abkaziano y se dirige hacia el puerto georgiano en el Mar Muerto. Su propuesta, con permanentes rupturas y distanciamientos, está basada en la "no actuación". Sus actores entran y salen de sus personajes evitando el vínculo con sus propias emociones. Es un montaje sorprendente, que impacta y provoca permanentemente. Pero tal vez uno ya haya visto muchas propuestas de ese tipo, con actores revolcándose, ensuciándose, mojándose y descuartizando pollos.
El taller experimental de títeres mexicano Luna Morena presentó Canek, leyenda de un héroe maya, con dirección de Miguel Angel Gutiérrez, con marionetas, sombras y proyecciones. Es una sensible historia, tan hermosa como cruel, relatada por un enorme grupo de talentosos actores-titiriteros. Sus marionetas trasmiten ternura y son manipuladas a través de la poesía.
Entretanto, el grupo español Sudhum Teatro presentó Silenciados, una elocuente propuesta dirigida por Gustavo del Río Prieto. La pieza rescata cinco casos reales de personas discriminadas por su sexualidad, ambientadas tanto en un campo de concentración nazi, como en Guatemala o en Medellín. Es un réquiem que lleva ya tres años en cartel en España y cuyos espléndidos actores realizan un gran trabajo interpretativo, a través del teatro físico, la danza y hasta las canciones. Un interesante alegato contra la hipocresía y la intolerancia.

La metamorfosis

Grata metamorfosis
Pero tal vez uno de los más aplaudidos montajes haya sido la versión que el Vesturport Theatre y Lyric Hammersmith hicieron de La metamorfosis. La obra que representa a Islandia, dirigida por David Farr y Gísli Orn Gardarsson, hizo seis funciones a sala llena en el teatro Bellas Artes. Este último, gimnasta y mimo, es quien encarna al atormentado Gregor Samsa, convertido en un insecto espantoso. Lo inusual de esta puesta es la disposición escenográfica: una casa en dos plantas, cuya parte superior está diseñada de tal forma que parece ser vista desde arriba, con los muebles que penden de la pared. El actor desafía la gravedad y toca las aristas más sensibles de su criatura. Pero fuera de esta particularidad, se trata de un montaje formal, en la línea del absurdo y del teatro comercial.
Por su parte, la cantante balear Buika fue una gran revelación para los colombianos, una de las tantas representantes de Cataluña y Baleares, invitados de honor de esta edición.
Entre los argentinos que ya pasaron por el festival, Tango de burdel, salón y calle, dirigida por Julio Bocca y Ricky Pashkus, con coreografía de Ana María Stekelman, fue muy bien aceptada, así como Condición aérea , el espectáculo dirigido por una elogiada Brenda Angiel.
Por su parte, en representación del Dorky Park, de Alemania, Brickland, la propuesta de danza teatro dirigida por la argentina Constanza Macras, fue una de las que mejor recepción tuvo por parte del público y la prensa local. Ambienta su propuesta en una zona residencial argentina, donde doce personas viven una aparente tranquilidad, hasta que colisionan y dejan al descubierto la desconfianza, la perversión y la xenofobia.
Tan vertiginoso como festivo, el FITB, financiado en un pequeño porcentaje por el estado y la ciudad, y en su gran mayoría por empresas privadas que apuestan a la cultura es un ejemplo a seguir. Inclusión social y amor por el teatro es un legado que ya tiene frutos frondosos.

La metamorfosis (izq.); Fanny Mikey

El pueblo colombiano recuerda a Fanny Mikey
Al primer FITB, en 1988, llegó una delegación de teatro catalana cuya propuesta cuestionaba la religiosidad extrema. Los actores bajaron del avión con atavíos religiosos; como consecuencia, las autoridades religiosas locales condenaron al teatro y a los cristianos les indicaron no participar de esas actividades. El público, sin embargo, colmó las salas. Claro que pusieron una bomba de humo en el teatro y excomulgaron a Fanny Mikey. Ella no paró y cumplió su cometido: hacer de Bogotá uno de los centros teatrales del mundo.
Por eso, en Colombia aman a esta actriz, directora y empresaria teatral de origen argentino que falleció en 2008. La despidieron amor, salsa, bailes y aplausos y hoy la recuerdan con un documental, realizado por su hijo Daniel Alvarez Mikey, una muestra en el Archivo Nacional y un gran evento llamado A Fanny lo que es de Fanny: gestora de proyectos especiales .
"Era felizmente caótica -dijo Paula Moreno, ministra de Cultura, durante la inauguración-. Su gran carácter y temperamento emprendedor no sólo conquistaron nuevos espacios comerciales para el arte, sino que construyó profundos lazos de amistad con sus colaboradores, al punto de crear una verdadera red de gestores cómplices y, a la vez, promotores de las artes. Me siento orgullosa de ser parte de aquellos que, con ella, vivimos momentos fundamentales en el desarrollo del campo del arte en el país", agregó.
Las fotos con su imagen sonriente empapelan cuanto recinto cultural y no cultural hay en Bogotá. Sus familiares argentinos fueron invitados especialmente para este festival-homenaje. "En el caos encontraba su combustible de trabajo. Cuando se le metía algo en la cabeza no paraba. Tenemos la sensación de que Fanny está, por todo lo que generó, y nos llena de orgullo presenciar el amor que le tenían y el legado cultural que dejó. Ella acercó a los jóvenes a la sensibilidad a través del teatro. Fanny dejó un legado social muy grande", señaló con emoción Dora Niedzwiecki de Mikey.


Escenas de Calígula. Fotos: Aljosa Rebojl

Una obra sublime, desde los Balcanes
Los colombianos siguen respirando teatro por todos los rincones y, a medida que pasan los días, el entusiasmo es cada vez más efervescente. El clima amable ayuda y se suman los innumerables talleres, seminarios, charlas, cursos y demás actividades paralelas de este megafestival que, según su fundadora, Fanny Mikey, requería un costo de 10 millones de dólares. “Aunque yo te lo hago en 6 millones”, se ufanaba. Lo sorprendente de eso es que un 50 por ciento de ese dinero proviene de las taquillas.
Entre los grupos que se presentaron en estos últimos dos días, están la Compañía de Opera de Pekín, dirigida por Luo Jinlin, con Destellos de la ópera china; la coproducción serbio-rumana La disputa, de Alexandru Darie; El abrigo, del Gecko Theater (Reino Unido); el Teatro de los Andes, dirigido por César Brie, con La odisea (Bolivia); el recordado Mario Morgan dirigiendo el unipersonal Retablo de vida y muerte, con Estela Medina (Uruguay); Diciembre, dirigida por Guillermo Calderón (Chile); The Aluminium Show, una performance del israelí Illan Azriel; y numerosas obras locales, entre ellas, El atolondrado, dirigida por el argentino Ricardo Behrens.
Pero lo mejor del XII Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá llegó anteayer. El gran director yugoslavo Tomaz Pandur, uno de los mejores vanguardistas de los Balcanes presentó una versión excelente de Calígula, basada en la obra de Albert Camus. Es una coproducción entre Teatros Pandur (Eslovenia) y el Teatro Gavella (Croacia). Pocas obras conmocionaron tanto a este cronista como esta muestra “alta costura teatral”, como alguien bien dijo en la platea del céntrico teatro Jorge Eliécer Gaitán. Pandur no sólo es un poeta de la imagen, sino que crea la pintura exacta para que sus intérpretes no tengan límites y sus emociones exploten hasta sacudirle las tripas al espectador.
En su adaptación, el escenario está cubierto de agua, por donde se mueven los actores y unos pocos, pero contundentes, elementos escenográficos. El agua es efecto, sí. Pero también se convierte en la fuente de energía de la que se nutren estos actores maravillosos (Livio Badurina, Sven Medvesek, Hrvoje Klobucar, Dijana Vidusin y Sven Sestak, en los papeles protagónicos). Todo comienza después de la muerte de Druzilla, hermana y mujer de Calígula, instante en el que comienza a ver al mundo con otros ojos. Allí surge su mayor crueldad, paradójicamente fruto de sus ansias de libertad. El se cree todos los hombres, se cree Dios, y la muerte y la perversión acaban siendo su néctar.
Pandur desdobló a su Calígula sangrante en tres… en un principio, luego en seis. Y en cada uno de ellos se verá reflejado el emperador enloquecido por el sadismo, el enfermo, el esclavo de sí mismo, el sufriente, el de la furia incontrolable. Y cada uno de esos estadios se interrelacionan entre sí, beben de sí mismos y provocan un alud de sensaciones. A su vez, la lingüística cumple un rol importante en la entrelínea sociopolítica de la obra a través de tres idiomas empleados: croata, francés y alemán. La escena en la que, en sueños, consigue atrapar una de sus mayores obsesiones, la Luna, es de una belleza inigualable. La atrapa, juega, la ama, la hace sangrar hasta dejarla subir nuevamente para recuperar su función. Eso es el mundo Pandur: poesía, ideología, política y teatro salvaje. Sin dudas, es en esa maltratada región del este europeo donde ese teatro de conexión y de pensamiento está poniéndose en el centro de la vanguardia.
Después de ver Calígula surge la convicción del amor que uno siente por el teatro.

Macbeth. Foto: Katarzyna Czarnecka

En el parque
Otra interesante propuesta es la del teatro Biuro Podrozy, de Polonia, con Macbeth, ¿quién es ese hombre ensangrentado?, dirigida por Pawel Szkotak. Una experiencia de teatro callejero que los miles de espectadores que se amontonaron en el Parque Simón Bolívar aplaudieron de pie. Es una visión apocalíptica de la tragedia de Shakespeare, apoyada por impactantes efectos visuales (fuego, motocicletas, música y atractivos artilugios escénicos). Con muy buenos intérpretes, lo más destacable de esta puesta es la difícil síntesis lograda por el director sobre la obra original. Asimismo, no se regodeó en el efectismo y consiguió escenas contundentes, de gran fuerza dramática y visual.
El abrigo. Fotos: Juan Pablo Gutiérrez
Teatro gestual, desde el Reino Unido
Aunque la capital colombiana se apresta a iniciar una Semana Santa con buena parte de sus habitantes descansando en otros sitios, para algunas obras del XII Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, ya están agotadas las entradas (Calígula y La pantera imperial son dos ejemplos).
De todos modos, aún se aguarda con impaciencia la llegada de la última semana, con algunos “pesos pesados” de la escena mundial. Hoy levanta su carpa el esperado Carillon, de Italia, dirigido por Angelo Bonello. Se trata de una propuesta de teatro urbano que recurre a un enorme paralelepípedo que, interceptado por 600 metros de cable, presenta una estructura que rota y sobre la cual un grupo de acróbatas juega y realiza danza acrobática, arte figurativo, circo y teatro, bajo el aura de una música electrónica y sinfónica. Por su parte, mañana subirá el telón para Por qué, por qué, la propuesta suiza, dirigida por Peter Brook, con las reflexiones de Miriam Goldschmidt sobre el origen del teatro y su valor en la historia de la humanidad. Entretanto, pasado mañana comenzarán el Circo Eloize, de Canadá; Baraka, dirigida por Javier Daulte (Argentina); y Non Solum, el unipersonal de Sergi López, en representación de Cataluña.
El Reino Unido arribó al Festival con una interesante adaptación de El abrigo, de Nikolái Gogol, inscripta en un montaje de teatro gestual. Es una creación del director Amit Lahav, discípulo de Lindsay Kemp, y de la compañía Gecko. En un montaje plagado de imágenes oníricas y con reminiscencias del viejo cine italiano, la fábula social de Gogol se eleva a una propuesta que va más allá de las palabras. Todo en este montaje, con cierto hálito a Lecóq, marcha sobre los seguros rieles de la pantomima y el teatro físico. Lahav recurre a efectos visuales encantadores que hacen que sus actores puedan vencer la ley de gravedad. A su vez, El abrigo está apoyado por una tan atractiva como inusual banda sonora compuesta por Dave Price, en la que hasta una vieja máquina de escribir puede convertirse en instrumento musical.
Con mucho agrado puede decirse que uno de los mejores espectáculos de este festival es La odisea, la excepcional obra que se trajo el Teatro de los Andes, de Bolivia, dirigido por César Brie. El dramaturgo, poeta y director argentino, radicado en Sucre desde 1991, realizó una admirable adaptación del poema de Homero, dotándolo de un contenido social y político que no sólo lleva a la reflexión sino que conmueve y hasta hace descostillar de risa a los espectadores. Penélope teje y espera, asediada por los oportunistas y corruptos de siempre, mientras su esposo Ulises recorre fantásticas islas y países, donde los monstruos y las acechanzas también son aquellas Caribdis que uno conoce muy bien. Con un bellísimo tono poético y una dramaturgia erudita, Brie habla de exclusión, de identidad, la pérdida, la ausencia y aquellas consecuencias irreparables, irremediables, donde lo justo parece tan fantástico como Circe o Calipso. A su vez, Brie diseñó un montaje sin fisuras, logrando un despliegue escénico inteligente, ingenioso e impactante, sólo con el uso de cortinas de cañas y rieles móviles.
Esta excelente propuesta se hace viva, amable y querida, también gracias al trabajo de un elenco multinacional en el que sobresalen los trabajos de Gonzalo Callejas, Viola Vento y dos argentinos que son una grata sorpresa, el riocuartense Ulises Palacio y el rosarino Julián Ramacciotti, ambos espléndidos actores multifacéticos. Pero todo el elenco pone fuerza y energía en varios papeles, durante los 165 minutos que dura el espectáculo.
En la función que vio este cronista, el elenco tuvo que salir a saludar cinco veces, ante un teatro colmado, de pie.

Apostillas

Asadito post-función.
Curiosamente, uno de los sitios preferidos de las compañías al terminar las funciones es un restaurante argentino situado en el hermosísimo barrio histórico La Candelaria. Se llama “Mi viejo” y su dueño es un amante del teatro. Luego, casi todas las compañías y demás participantes del festival se reúnen en la llamada Carpa Cabaret, donde hay recitales y “rumba” hasta la madrugada.

Medeas. Hay tres montajes distintos de Medea. Una de ellas es la del Teatro Volksbühne, dirigida por Frank Castorf, que ya terminó sus funciones. Los últimos días del festival se estrenarán otras dos versiones. Una dirigida por Jean-Louis Martinelli, una coproducción entre Burkina Faso y Francia; y la otra según Satoshi Miyagi, del Shizuoka Performing Arts Center, de Japón.

Ches. Otros dos argentinos deambulan por el Festival. Uno de ellos es Omar Argentino, muy conocido en el ambiente “under” porteño porque durante mucho tiempo perteneció al grupo de improvisación Sucesos Argentinos. Radicado desde hace tiempo en el exterior, llegó aquí para dictar un taller. El otro es Andrés Vicente, actor de teatro y televisión que hace cinco años está radicado en Colombia. En promedio, ve dos obras por día.

Demanda de entradas. Baraka, la obra que dirige Javier Daulte, con Darío Grandinetti, Jorge Marrale, Hugo Arana y Juan Leyrado, agregó funciones, además de las cinco previstas dentro del Festival. De este modo, hará una petit temporada, antes de su arribo a España.

Distancias. Intentar ver más de una obra en un día, puede resultar frustrante por dos motivos. Las distancias entre los teatros son enormes y los frecuentes embotellamientos de tránsito hacen que sea casi imposible poder salir de una obra y entrar a otra. El trayecto desde el centro de Bogotá hasta el teatro William Shakespeare (donde sube a escena El abrigo) puede demandar una hora y media.

Muñeca. En cada teatro y cada sitio donde se promociona el festival hay un stand de venta de souvenirs. En algunos de ellos llama la atención una muñeca de tela pelirroja. Es la versión en juguete de Fanny Mikey. El homenaje se expande hasta en el merchandising.

sábado, 20 de marzo de 2010

Leonor Manso y Antonio Grimau

Respeto y resguardo de la intimidad

Por Pablo Gorlero

Silencio total. Esa es la complicidad implícita del ambiente artístico cuando dos colegas queridos están en apuros. Es lo que ocurre actualmente en torno al drama vivido por Leonor Manso y Antonio Grimau. Nunca fueron actores mediáticos que hayan utilizado la mínima excusa para obtener unas líneas o algún comentario en los medios de comunicación. Por el contrario, siempre –desde sus comienzos televisivos- guardaron un bajo perfil en torno a su vida privada, en oposición a una notoriedad adquirida como consecuencia de sus excelentes carreras. Prueba de eso es que muy pocos de aquellos que no sobrepasan los 40 tengan conocimiento, incluso, de que alguna vez fueron una pareja. Mucho menos que tuvieran un hijo. La exposición gratuita nunca fue algo que les interesase.
Por ese motivo, esta semana no hubo soplones ni infidentes. Así como ellos guardaron discreción y silencio, todos sus colegas hicieron lo mismo. Porque los quieren.
Desde otro lado, se hacen conjeturas sobre la relación que sostenían con su hijo, se los señala, se elaboran hipótesis psicológicas y familiares de una historia que sólo ellos conocen y donde nadie debería inmiscuirse.
Ayer, una vocero de Daniel Grinbank, productor de la obra Todos eran mis hijos, de Arthur Miller, comunicó que Leonor Manso tomó la decisión de no seguir formando parte del proyecto, que estaba en etapa de ensayos para estrenar el 18 de abril. Era lo esperado. Ni siquiera la profesión podría ayudarla a superar el dolor, ya que debía encarnar el papel de Kate Keller, una madre que sufre la ausencia de uno de sus hijos.
Por su parte, Antonio Grimau comunicó a la producción de El anatomista, cuyo elenco integra, que no sabe aún cuándo, pero que se reintegrará a los ensayos. Por ahora, la fecha de estreno prevista para el 7 de abril no se modificó.
Difícilmente, Leonor Manso y Antonio Grimau quieran hablar en algún momento de lo ocurrido. Es parte de su vida privada, de una intimidad que resguardaron celosamente desde siempre. Y por esa sola actitud, no merecerían que se los juzgue. Su mejor respuesta es, cuando el espíritu se los permita, volver a conmover, a su modo, sobre un escenario.

domingo, 7 de marzo de 2010

Piaf bajó el telón



Comentario publicado el 3 de marzo de 2010, en la sección Bambalinas, suplemento de Espectáculos, diario La Nación.

Vamos a extrañar a Elena Roger

Por Pablo Gorlero

El domingo 28 de febrero terminó una de las obras que más conmovieron al público teatral argentino en los últimos años: Piaf, de Pam Gems. Tal vez el presente no permita detectar muy bien la importancia de esa producción en Buenos Aires, pero dejó una marca imborrable en el sendero del teatro comercial. Fueron intrépidos sus productores al haber asumido el riesgo de traer al país el mismo montaje de un epicentro teatral de excelencia como Londres, con su misma protagonista, que no era popular ni televisiva.
A su vez, pocas veces ha sido tan complicado obtener entradas para una obra. Para conseguir cualquier tipo de ubicación, había que sacar localidades con más de quince días de anticipación y, en cada jornada, el Liceo abría su boletería con una larga fila de espectadores ávidos de emoción a flor de piel. "El detalle inusual, contrario a la regla del teatro, es dejar un éxito de esta naturaleza (ciento por ciento de la capacidad del teatro en el ciento por ciento de las funciones, durante ocho meses). Piaf merecía como mínimo todo el año en Buenos Aires, para un verano 2011 en Mar del Plata, como opción para la gente de provincias. No pudo ser", dijo por ejemplo Carlos Rottenberg, empresario del Liceo y productor teatral.
Vamos a extrañar a Piaf. A ese personaje que fue persona y que sacudió a tantas almas que la escucharon cantar en vivo o en grabaciones. Vamos a extrañar esa vida repleta de golpes a temprana edad y de estocadas mortales en pleno esplendor. Elena Roger la volvió a la vida a través de una composición que la hizo transitar por todos sus estados y momentos. Ella la entendió como pocos (así como lo hizo Virginia Lago en los años 80, espléndida). Cómo olvidar ese montaje sórdido y minimalista que hizo Jamie Lloyd, en un teatro como el Liceo -tan bello como arañado por la humedad-, en el patio trasero de la plaza del Congreso, ámbitos que parecen formar parte de la misma escenografía ideada por Soutra Gilmour.
Cómo olvidar también esa última escena donde la comunión entre la protagonista y Julia Calvo -excepcional como Toine, su amiga del alma- provoca ese abrazo previo al espectador para arrancarle las primeras lágrimas, de la conmoción final con el "Non, je ne regrette rien".
Quienes presenciamos esa última función de Piaf difícilmente podamos olvidarlo. Una sala con muy pocos invitados y mucho público real que, como todas las noches, apenas finalizó la última escena saltó como un resorte de sus butacas y aplaudió durante 15 minutos, sin parar, con convicción, con conmoción, con pasión. A través de su trabajo, Elena Roger consigue acariciar al espectador, sacudirlo, conmoverlo y extraerle el alma hasta dejarla suelta, desnuda, sin posibilidad de escape ante ese encantamiento. No es exageración: Piaf fue sublime.
Un elenco no menos emocionado, que tuvo que salir cuatro veces a saludar, agradecía ese fervor con lágrimas y sonrisas. Pero el agradecimiento venía desde toda la sala, colmada desde la platea, hasta la tertulia y en todos sus palcos. En la fila 5 se ubicó la familia de la protagonista, cuyos rostros sumaban amor y orgullo. Sus padres, en punta de banco, tuvieron que quedarse sentados un buen rato, debido a la emoción, mientras el público dejaba la sala. Dos filas atrás, en el medio, el hombre que comparte su corazón con Elena tenía la cara empapada por las lágrimas. Ella se irá por un tiempo, bastante tiempo, a conmocionar a sociedades distintas, en otro idioma y otras realidades. Bien por ella. Los miles que la vimos, y los miles que se quedaron con las ganas de verla, estaremos orgullosos. Pero vamos a extrañar mucho a Elena Roger.

jueves, 4 de febrero de 2010

CONCHA DEL RÍO





El personaje encarnado en el alma de Noralih Gago es un fenómeno del teatro off y ya tiene miles de fanáticos

Por Pablo Gorlero


Desde hace ocho años, un personaje llamado Concha del Río le devolvió al "under" porteño algo de aquel exquisito sabor que supo tener en los años 80. Para ver el cabaret que encabeza hay que sacar entradas con varios días de anticipación y para ser admirador suyo por Facebook hay que ponerse en la fila, detrás de 5000 personas. El alma de esta diva, salida del túnel del tiempo, es Noralih Gago, actriz de sólida trayectoria tanto en el teatro alternativo, como en el comercial y en la televisión.
Su alter ego, Concha del Río, "regresó al país" para volver al escenario, a "conducir" un espectáculo que ya es un ícono del circuito "under": el Anfitrión Cabaret. Allí, ya sea alrededor de mesas, con comidas y bebidas, o en sillas, desde la platea, una sucesión de desopilantes personajes entran y salen, presentados por ella.

Un juego de ficción
Llegar al encuentro de Concha del Río no es fácil. Hay que adentrarse en lo más profundo del barrio de Constitución, en un hotel que combina azulejos floreados con flexiplast y un cartel que dice "welcome" en letras de brillantina. Allí, en su "suite" de cuatro por cuatro, espera esta amable diva de los años 40, con sus uñas larguísimas, su infaltable boquilla, sus pieles y un turbante de plumas tan alto como para sacarle las pelusas al techo. Saluda ofreciendo su mejilla, con su particular risa contenida ("Ha, ha, ha").
-¿Por qué me citaste acá?
-Ya sabes... Se me complica bastante salir en Buenos Aires. Fíjate que te habrá costado entrar... hay muchos fans agolpados afuera. Yo he dado tu nombre para que te dejen entrar.
-Me costó entrar en esta zona del barrio...
-Es un barrio precioso, ¿ah? Qué bello está Buenos Aires. Aquí en este hotel, todos los días, como te habrás fijado, hay mucha cantidad de gente de prensa y de público, esperando para que salga.
-¿Para pedirte un autógrafo o para afanarte?
-Ya… Creo que es para pedirme un autógrafo. Me han faltado las joyas aquí, en el hotel. Mis anillos, pero ya han aparecido. Creo que ha sido una distracción de la mucama. Pero no quiero hablar mal de nadie.
-Volvés siempre a la Argentina como si fuera tu casa...
-Ya sabes... es prácticamente mi casa. El público argentino es el mejor que he tenido.
-Te digo una cosa, Concha, mucha gente no sabe de dónde sos.
-Es que soy del mundo. A él le pertenezco. Ya sabes, desde Alaska hasta Tierra del Fuego, es mi casa. Bueno, he estado también en Europa bastante tiempo trabajando. Ahora acabo de llegar de Ciudad de México, donde estuve haciendo un poco mi "chow", y otro poco de ronda con mi gran amiga Chabela Vargas, que no me deja dormir cada vez que llego. Otra amiga mía mexicana está aquí en la Argentina, la Vero Castro. Ya nos vamos a juntar.
-Supongo que ellas deben sentir mucha admiración por vos...
-Nos admiramos mutuamente. ¿Sabes qué? No concibo ningún tipo de relación sin admiración. Creo que por eso la gente me ama.
-Por ahí escuché que no sos sólo referente de artistas, sino de divas...
-Ya... Eso lo dices tú. ¿Referente de divas? Puede ser... Ya somos todas amigas. Nos conocemos tanto, hemos trabajado juntas con varias de ellas. Con la Vero hemos hecho una película que todavía no llegó a la Argentina: Cerdas gemelas. Con Susana, una gran diva argentina, no hemos trabajado juntas, pero sí somos amigas. Cuando me toca pasar aquí las fiestas de fin de año, lo pasamos juntas. También soy un poco amiga de Moria, y de otras artistas que no sé si son divas, pero son grandes: Cecilia Roth, Florencia Peña, Amelia Bence, Susana Torales, Elena Sedova...
-Tenés amigos de todas las edades. Ese es uno de los grandes misterios del mundo del espectáculo: ¿Cuál será la edad de Concha del Río?
-Ya... Creo que sí, es uno de los grandes misterios. Ni yo misma lo sé. Ha, ha, ha... He comenzado a trabajar desde la década del 40, pero ya ves hoy qué bien estoy.
-Bueno, pero empezaste de muy chica, seguramente.
-Era pequeña, sí, ya... Recuerdo a la gran diva mexicana María Félix, con quien hicimos muchas películas y fue muy amiga mía. Ella ya nos abandonó.
-¿Empezaste como Gogó Andreu, haciendo zapateo americano de chiquita?
-Fíjate qué pregunta me haces. Siempre tengo el recuerdo de que la gente esté frente a mí, vivándome, con sólo mi presencia. ¿Sabes, Pablo? He hecho mis comienzos en fotonovelas con galanes. De aquí me ha tocado trabajar con Oscar Casco...
-¿Te decía "Cucuruchito mío"?
-Cucuruchito... Ha, ha, ha... ¿Qué significará eso? Con Jorge Barreiro también he trabajado.
-Perdoname la pregunta indiscreta: ¿siempre vestida?
-Bueno... siempre sugiero. En algún medio gráfico me han tildado de mujer de vida ligera. Sabes que se equivocan. Soy una mujer de vida vertiginosa. Ha, ha, ha.
-¿A qué vuelve Concha este verano?
-He vuelto… Necesito venir a la Argentina como necesito respirar, fíjate Pablo.
-Te trajo el calor.
-Ya... No pensaba que era tanto.
-Pero a pesar del calor te trajiste todas tus plumas...
-Sí, ya... Y también a todas mis mascotas, mis 37 zorros. Allí están mis niños, en la cámara. Tengo mis plumas, inconmodan un poco, está muy caluroso.
-Se te ve transpirando mucho.
-Estoy contenta. Necesito venir a la Argentina como necesito respirar. Necesito al público argentino, como el aire, como el trago, como el humo del cigarrillo.
-Pero no se puede fumar en los teatros.
-Ya sabes, cuando es ficción, sí. Desde los escenarios sí se puede.
-Por eso son caros tus espectáculos, porque hay que tener a tres o cuatro bomberos al pie del escenario.
-Siempre están ahí mis niños, los adoro.
-Hay bomberos hombres y bomberos mujeres.
-Hay de todo... Qué completo es este sitio, Anfitrión Cabaret. Hay bastantes bomberos mujeres.
-¿A qué viniste, Concha?
-Vengo a presentar nuevamente mi "chow", esta vez redoblando la apuesta. Estaba sólo un día a la semana. Ahora pienso trabajar dos veces a la semana. ¿Es mucho, verdad?
-Y... la verdad que sí...
-Ya... Voy a probar. Es que el público lo pide a gritos, se quedan afuera... tengo que hacerlo por ellos. ¿Sabes qué? Me dan ganas de radicarme aquí ya.
-Mirá que buena noticia…
-Y ahora estoy muy cómoda aquí en este hotel precioso.
-¿Cuánto hace que estás haciendo este éxito en Anfitrión?
-He estado entre fines de 2004 hasta fines de 2007 haciendo el 3340 Con humos de Cabaret, de la mano de Juan Parodi y Kichi Gatti, que eran mis socios en ese momento. Allí estuvimos esas tres temporadas largas. Luego ya… Ese conductor que tienen aquí ustedes, que lo quieren aquí tanto… Que acaba de debutar, un gran amigo mío, Marley, me ha llevado con él en su programa de viajes.
-Has vuelto a recorrer el mundo.
-Ya... Claro, le he mostrado sitios que no conocía. Al llegar a Tahití, en la Polinesia francesa, me abandonaron. Creo que ha sido por reducción de presupuesto. Desde allí tuve que emprender nuevamente mi gira mundial. Y desde allí he llegado aquí nuevamente al teatro Anfitrión.
-Sos una diva generosa, compartís el escenario con muchos artistas.
-Sí. Siempre digo que me gusta compartir sueños. El sueño de ellos es estar a mi lado en un escenario. Así se los cumplo. Están conmigo grandes artistas del undeground porteño como Mónica Cabrera, Pablo Palavecino, Mariela Acosta, Andrea Fiorino, Marcelo Keller, Meery Hernández, Teresa Murias, Matilde Campilongo y muchos otros.
-¿No te pasa lo de las otras divas, de tener roces?
-No pasa en el Anfitrión porque aquí hay una sola estrella.
-Perdoname, pero tenés fama de brava. Dicen que primero viene Nacha y después vos.
-Fíjate qué lindo suena: "Nacha y Concha". Vamos a hacer algo juntas. No tengo el gusto de conocerla, pero me ha llegado que me admira, así como yo a ella. No sé cómo nos llevaríamos.
-Me contaron una vez que si te tocan el turbante te volvés loca...
-Pero claro, fíjate... ¡Que me saquen un órgano, pero no me toquen el turbante!
-¿Tenés alguna anécdota? No sé... tal vez algún murciélago enredado en las pestañas...
-No he tenido problemas con murciélagos, pero se me viene a la cabeza el problema que tuve con las hermanas Rojo. ¿Conoces a Dolly Guzmán? Una estrella argentina, muy amiga mía. No está bien... Estábamos ensayando un espectáculo precioso en el Maipo, junto con las hermanas Rojo, producidas por Carlos A. Petit, con quien yo tenía un intenso romance. Aparecíamos las cuatro, desnudas, pintadas de dorado. Pero las hermanas conservaban un secreto. Ellas dejaban en su espalda un lunar sin pintura para que, por allí, la piel respire. En ese elenco estaba Miguel Jordán, que no nos deja mentir. Nunca nos revelaron el secreto a Dolly y a mí. Llegó la noche del debut. La pintura por aquel entonces era muy tóxica, no existía el body painting.
-¿Era pomada Cobra?
-No lo recuerdo. Pero era muy tóxica, por eso élla se dejaban libre el lunar. Se alzó el telón y, al contacto con las luces... Ay, Pablo... Parecíamos dos cachalotes con ataques de paludismo. Fue tremendo aquello. La pintura no sólo era tóxica, sino adictiva. Carlos A. Petit nos internó en una clínica de rehabilitación. Nos hemos encontrado con varias estrellas amigas allí.
-No las nombres, por favor.
-No, no voy a dar nombres. Era tal la adicción que nos escapábamos, nos desnudábamos, nos pintábamos de dorado y salíamos a correr por las calles de Buenos Aires. Y nos volvían a internar y volvíamos a recaer… Mi relación con Carlos A. de veras fue importante para mi rehabilitación, a Dolly le costó más… No ha quedado bien. Carlos A. no me ha dejado, eh... Lo he dejado yo, como siempre.
-Sé que competís con China Zorrilla en cuanto a los affaires con grandes estrellas...
-Bueno, no han sido Marlon Brando ni Al Pacino, pero sí celebridades como Charles Aznavour, Cacho Castaña, Ignacio Copani y Javier Bardem. Bueno, ya... hay nombres que no puedo revelarte.
-Se hablaba de Marcelito Marcote. ..
-Ya... Mi bello, mi pequeño. Lo he tenido en mi criadero, es cierto. Ha, ha, ha...
-¿Cuál es tu sueño, Concha?
-Fíjate, creo que con mis dos amigas Susana y Vero haríamos un éxito de taquilla por siglos.
-Sos una de las pocas divas sin operarse.
-Todo es natural. Voy a un spa de tanto en tanto, donde me refrescan sobre todo en el exterior. No hay cirugías.
-Pero seguro que tenés algún secreto. ¿No usás "plasticola" o algo así?
-Ya... Pero esto no va a salir en la nota, ¿no?
-Te prometo que no. Siempre confiá en la prensa.
-Hay una cinta quirúrgica. Ya, tú te tomas desde aquí, detrás de las orejas, hacia atrás y escondes todo aquello bajo el turbante. Eso te deja la piel lozana, descansada.
-Muy buen secreto. Me lo guardo para mí, no publico nada.
-Cuando te vea a tí con el turbante ya sé por qué es, Pablo.
-¿Qué opinás de Noralih Gago?
-Realmente es una niña adorable... ¡Y que sería de ella sin mí! Ha, ha, ha...
-Tenés un montón de fans.
-Leo en mi Libro de Rostro cada cosa que me escriben mis fans… Pero no respondo. Fíjate que no puedo con la longitud de mis uñas. Ellas han determinado mi vida. Ya... Todo lo que puedo hacer con estas uñas es fumar y tomar tragos.
-¿Cuántos fanáticos tenés?
-Ya... No soy fans… Tengo Facebook común como todo el mundo, están llegando a los 5 mil... No sé qué tendré que hacer luego porque creo que te permiten hasta 5 mil.
-Hasta tenés Twitter…
-Sí, pero está sólo en inglés, no entiendo.
-¿Cómo hacés para salir del hotel con todos los fans en la puerta?
-Acá tengo que usar un security personal, pero hoy le he dado el día libre. Cuando salgo del hotel, acá por Constitución, me abre camino y va repartiendo mis fotos autografiadas. Te confieso algo: no me gusta mucho que me toquen, ah.
-¿Querés darles un mensaje a tus fans?
-Quiero decirles que estén felices que ya estoy aquí. Ya me pueden ver en el teatro y se pueden comunicar con mi Llibro de Rostro. Y que soy feliz porque de veras...
- No llores, por favor.
-¿Sabes qué, Pablo? A pesar de ser una estrella internacional, soy una terrible sentimental. No sólo soy un cuerpo de muñeca Barbie superstar que vuelve locos a los hombres. También tengo corazón. Adoro a los argentinos. Por eso me pueden ver en Avellaneda, en Banfield, en Rosario, con mi limusina repartiendo recuerdos.
-Gracias, Concha.
-A tí, y ya sabes, yo no suelo recordar los rostros de los periodistas que me entrevistan, pero contigo haré una excepción.
-Me da mucho placer escuchar eso. Guardaré esta nota en mi corazón porque también soy sensible.
-Ay, ya mi tesoro.

http://www.youtube.com/watch?v=zBLcjrcdImM

DEL CABARET A LA TELEVISION
Falta muy poco para su regreso a la televisión. "Estoy en tratativas con un canal de aire para mi chow semanal. Allí presentaré artistas, estrellas nacionales e internacionales. ¿Pero sabes qué? Tendrá mucho humor. Allí estarán mis amigos del underground porteño. Estará saliendo luego del Mundial y de mis compromisos en Alemania. No puedo decirte qué canal, pero es el más público que hay".